La industria del coche eléctrico acaba de cruzar una frontera que parecía lejana. Ganfeng Lithium, uno de los mayores productores de litio del mundo y proveedor clave del Grupo Hyundai, ha anunciado el inicio de la producción de su nueva generación de baterías de litio con una densidad energética de 650 Wh/kg. Por sí solo, este dato supone casi triplicar la capacidad de almacenamiento de las baterías convencionales que circulan hoy por nuestras carreteras.
Para ponerlo en contexto, la mayoría de los vehículos eléctricos actuales utilizan celdas que rondan los 200-250 Wh/kg. El logro de Ganfeng no solo supera el umbral teórico de las baterías basadas en litio, sino que posiciona a sus socios, especialmente a Hyundai, en una situación de ventaja competitiva inédita para dominar el mercado de la larga distancia de cara a los próximos años.

¿Qué significa 650 Wh/kg para el conductor real?
La principal preocupación de los usuarios, la autonomía, está cerca de desaparecer. Con esta densidad energética, los fabricantes podrán instalar paquetes de baterías mucho más ligeros y compactos o, por el contrario, mantener el tamaño actual para ofrecer autonomías que superen holgadamente los 1.000 kilómetros con una sola carga. Al reducir el peso total del vehículo, la eficiencia mejora drásticamente, permitiendo un menor consumo de energía por kilómetro recorrido.
Gangfeng Lithium ha logrado una mayor densidad de batería utilizando materiales de electrodos positivos y negativos de mayor rendimiento. Representantes de la compañía han indicado que los ánodos de litio metálico con bajo potencial y alta capacidad son cruciales para crear una batería de alta densidad. Actualmente, las baterías de litio se han convertido en el estándar de la industria a nivel mundial. Sin embargo, presentan varias desventajas.
En estos paquetes se pueden formar fácilmente dendritas de litio, lo que puede provocar cortocircuitos y una mayor degradación. Sin embargo, Gangfeng Lithium ha solucionado estos problemas utilizando litio metálico aleado para mejorar la estabilidad electroquímica. Esta tecnología de aleación multielemento permite inhibir el crecimiento de las dendritas de litio. Al mismo tiempo, la compañía alcanzó una densidad de corriente crítica de 50 mA/cm² y una capacidad superficial de 1 mAh/cm².
La alianza Hyundai-Ganfeng: un blindaje estratégico
El inicio de esta producción en 2026 es el fruto de una colaboración estrecha que se formalizó mediante acuerdos de suministro a largo plazo. Hyundai se aseguró el acceso prioritario a los materiales y la tecnología de Ganfeng para blindar su cadena de suministro frente a la volatilidad del mercado. Esta integración vertical permite que el gigante coreano no solo compre celdas, sino que participe en la evolución de la química interna que moverá sus futuros modelos.
Aunque Ganfeng ya producía pequeñas series de baterías de primera generación (260 Wh/kg) y segunda generación (400 Wh/kg), el salto a los 650 Wh/kg marca su madurez como fabricante de componentes de alta tecnología y no solo como minera de materias primas. La escala de producción prevista para este año busca satisfacer la explosión de demanda que el sector espera para la segunda mitad de la década.

El fin de la ansiedad: la meta de los 1.000 kilómetros
Con el inicio de la producción masiva, 2026 se perfila como el año en el que el coche eléctrico dejará de ser una opción principalmente urbana para convertirse en el gran viajero transcontinental. Modelos equipados con esta tecnología podrán igualar o superar la libertad de movimiento de los vehículos de combustión, eliminando la necesidad de planificar paradas frecuentes en cargadores. Mientras tanto, este también será el año en que veamos rodar los primeros coches de producción equipados con baterías de estado sólido, obviamente en China.