22.200.000 toneladas de baterías en 10 años: es la hora de invertir en los mercados relacionados con estos materiales, cruciales para ellas

El crecimiento previsto del sector de los vehículos previsto abre un amplio abanico de posibilidades de inversión a corto y medio plazo.

inversión baterías
La industria de las baterías ofrece muchas opciones de inversión.
20/02/2026 10:00
Actualizado a 20/02/2026 10:00

La industria del coche eléctrico va asociada de manera indisoluble a la de las baterías. Es el elemento más caro de todos los que lo integran y su importancia para el futuro es enorme, pero ahora, gracias a un reciente estudio de la firma de análisis IDTechEx, se puede poner un número concreto: la demanda mundial de materiales para baterías de vehículos eléctricos (EV) alcanzará nada menos que 22,2 millones de toneladas en los próximos diez años, hasta 2036.

Esta previsión refleja el enorme crecimiento que se espera en la electrificación del transporte y otros sectores que dependen de baterías avanzadas, algo que pone sobre la mesa no solo la magnitud del desafío que supone para la industria, sino también las oportunidades de inversión en mercados relacionados con estos materiales.

La batería Naxtra, de CATL, comenzará con sus pruebas en territorio real sobre turismos.
La oportunidad no está solo en los materiales que componen las celdas.

Una enorme oportunidad de inversión

El informe “Materials for Electric Vehicle Battery Cells and Packs 2026-2036: Technologies, Markets, Forecasts” detalla cómo la creciente adopción de vehículos eléctricos en regiones como China, Europa y Norteamérica está impulsando una demanda explosiva de materiales, desde los metales utilizados en ánodos y cátodos hasta los elementos que conforman la estructura de los paquetes de baterías.

A grandes rasgos, más del 70 % de esa demanda total de 22,2 millones de toneladas provendrá de los materiales que se incorporan directamente en las celdas de las baterías, es decir, aquellos que hacen posible almacenar y liberar energía. Dentro de esta categoría se encuentran elementos como litio, níquel, cobalto, grafito y silicio, cada uno con un papel específico en la química de las baterías de iones de litio que dominan el mercado actual.

El litio, por ejemplo, sigue siendo uno de los pilares de las baterías de iones de litio utilizadas en los coches eléctricos, gracias a su combinación de alta densidad energética y ligereza. Otros metales, como el níquel y el cobalto, están asociados con baterías de alto rendimiento, aunque su disponibilidad y precio pueden fluctuar de manera más amplia según la geopolítica y los ritmos de producción minera.

Más allá de las celdas en sí, los materiales que conforman los paquetes de baterías (la carcasa, los sistemas de gestión térmica, los aislamientos, los conectores y otros componentes estructurales) también representan una porción significativa de la demanda total proyectada. En consecuencia, todas las oportunidades de mercado no giran solo en torno a los metales y minerales “tradicionales”, sino también a materiales que se utilicen para estos fines, como pueden ser polímeros, fibras de carbono o sistemas de gestión térmica avanzada.

Mucho potencial, pero con cierto riesgo

Esta proyección de 22,2 millones de toneladas en una década sugiere que la cadena de suministro completa, desde la extracción de materias primas hasta su procesamiento, pasando por la fabricación de componentes y su reciclaje final, debería experimentar una expansión continua, lo que multiplica las opciones de inversión que podrían ser interesantes.

BYD LFP Batería
El informe dice que las de LFP seguirán mandado en los próximos 10 años.

A pesar de ello, en el informe se apunta que “los precios de las materias primas suelen ser volátiles” y pone como ejemplo la inflación de los precios del litio en 2022 y 2023, que “provocó un aumento significativo de los precios de las baterías y se debió a una escasez de litio a corto plazo en comparación con la demanda de vehículos eléctricos”. Se explica que los precios del cobalto también son volátiles lo que puede acelerar la adopción de NMC con mayor contenido de níquel.

Incluso con esta puntualización, el pronóstico de IDTechEx es “una tendencia general hacia el LFP sobre el NMC durante el período de pronóstico, debido a los menores costos por kWh, mientras que la proporción de NMC (especialmente predominante en aplicaciones de alta potencia y automóviles de lujo) se inclinará hacia un mayor contenido de níquel, debido al mayor rendimiento y densidad energética, así como al aumento de los precios del cobalto”.