El gigante chino NIO ha demostrado que su apuesta por el intercambio de baterías (Battery Swap) no solo es viable, sino la solución preferida cuando el tiempo apremia. La compañía ha confirmado que le han bastado apenas dos días para superar su anterior marca histórica. Con motivo de la gran migración por el Festival de la Primavera en China (Año Nuevo Chino), los usuarios completaron la asombrosa cifra de 158.290 intercambios en tan solo 24 horas. Lo que se traduce en unas 6.595 operaciones por hora, aproximadamente 110 por minuto, o lo que es lo mismo: 1,83 intercambios por segundo.
Este hito llega en un momento de efervescencia para la marca, que apenas diez días antes, el 6 de febrero, celebró su intercambio acumulado número 100 millones. Para poner estos datos en contexto, la red de NIO está gestionando un volumen de operaciones que deja en evidencia las posibles largas colas de espera en los cargadores ultrarrápidos tradicionales durante los periodos festivos, donde el tiempo medio de un intercambio completo se mantiene por debajo de los tres minutos.

Una red de 3.750 estaciones que no deja de crecer
El éxito de estas cifras se cimenta en una infraestructura que ya cubre las arterias principales de China. NIO opera actualmente 3.750 estaciones de intercambio de baterías en todo el país, de las cuales 1.022 están ubicadas estratégicamente en autopistas. Esta red conecta ya a 550 ciudades y cubre nueve rutas de norte a sur y once de este a oeste, permitiendo cruzar el país de punta a punta sin preocuparse por la degradación de la batería o la falta de puntos de carga. En Europa ya disfrutamos de sus primeras estaciones que han superado la barrera de las 250.000 operaciones realizadas.
La inversión detrás de este despliegue es colosal. Según ha revelado el CEO de la compañía, William Li, la inversión acumulada en infraestructura de carga e intercambio supera los 18.000 millones de yuanes (aproximadamente 2.200 millones de euros). Esta apuesta por la propiedad de la tecnología se traduce en más de 2.100 patentes y un ecosistema que ya no solo sirve a NIO, sino que empieza a abrirse a socios estratégicos como Geely y FAW.

El futuro se llama quinta generación y Firefly
A pesar de los récords, NIO no levanta el pie del acelerador. Para este 2026, la empresa planea construir otras 1.000 estaciones de intercambio adicionales. La gran novedad de este año será el despliegue a gran escala de sus estaciones de quinta generación, diseñadas para ser aún más rápidas y eficientes. Además, estas nuevas instalaciones serán compatibles con los modelos de su sub-marca de acceso, Firefly, que ya está disponible en Europa.
Más allá de los titulares espectaculares, el objetivo de NIO para este ejercicio es alcanzar la rentabilidad operativa de su red. Con una media de 35 a 40 intercambios diarios por estación, muchas de ellas ya están cerca del punto de equilibrio financiero. Al posicionarse como activos energéticos interactivos con la red eléctrica (capaces de cargar en horas valle y devolver energía en picos), las estaciones se están convirtiendo en una pieza clave de la infraestructura energética nacional de China.