El CEO de Nissan, Iván Espinosa, está inmerso en la lucha por ganar dinero y sacar a la compañía japonesa de la crisis que la acecha desde el derrumbe de sus beneficios en 2024. Así, Nissan está llevando a cabo drásticos recortes e incluso ha vendido su joya de la corona.
Pero esto no es suficiente. Y según publican desde Automotive News, el CEO de la compañía valora un cambio de rumbo, clave y a corto plazo, para sus próximos lanzamientos: fabricar menos eléctricos, cuya demanda ha descendido -particularmente en Estados Unidos- y abrir la producción de la marca a más modelos híbridos enchufables e incluso a la ‘tecnología perfecta’: la de los eléctricos con autonomía extendida.

El CEO de Nissan hace su confesión: quiere más dinero
El director ejecutivo de Nissan, Iván Espinosa, mantuvo una reunión digital con varios medios hace apenas unos días y en ella, dejo claro el cambio de rumbo que pretende imponer en la compañía incluso a corto plazo. De entrada, mantuvo su compromiso con el plan de restructuración de la compañía Re: Nissan, que puso en marcha tras su llegada en abril de 2025. El futuro rumbo de la compañía pasa por aumentar su rentabilidad, pero no buscando vender más coches, sino manteniendo los niveles de ventas actuales.
No hay que olvidar que Nissan ya ha manifestado en numerosas ocasiones que quiere reducir su número de fábricas en todo el mundo de 17 a 10 y despedir a 20.000 trabajadores.
Pero el CEO de Nissan explicó en esta reunión con los medios que el tercer mayor fabricante de Japón no busca un mayor volumen de producción debido a los cada vez mayores costes regulatorios y de producción y asimismo a la aparición de competidores chinos que fabrican más barato.
Por eso, no dudó en señalar que “mi objetivo no es vender más coches, sino ganar más dinero".
La solución: más híbridos y vender sus modelos chinos en otros mercados
El CEO de Nissan expuso una posible solución ante los periodistas: vender más híbridos y eléctricos de autonomía extendida. Según Espinosa, Nissan mantiene “su compromiso con los coches eléctricos -como el Nissan Leaf, lee nuestra prueba- a largo plazo”, pero ajustará el ritmo de sus inversiones en esta tecnología dado que estos coches están sufriendo una menor demanda en los últimos meses, además de una reducción en los subsidios gubernamentales -el ejemplo lo tenemos en los 4.500 euros que ofrece, como máximo el nuevo Plan Auto+ frente a los 7.000 del Plan MOVES III- y cambios en la normativa, incluso en la UE.

Ante esta situación, Espinosa planteó que seguirán desarrollando su propia tecnología e-Power -en la que un motor térmico actúa como generador para un motor eléctrico que es el que mueve las ruedas del coche; es, en última instancia, la tecnología de eléctricos de autonomía extendida- y que sufrirá un cambio de rumbo hacia la hibridación enchufable: “tendremos derivados de [nuestra tecnología] e-Power que podrían presentarse en forma de PHEV o EREV”, llegó a anunciar Espinosa.
Pero no es el único cambio de rumbo que sufrirá Nissan. En la búsqueda del objetivo de “ganar dinero” el CEO de la compañía admitió que están valorando exportar a otros mercados y en un futuro los modelos eléctricos -como el superventas Nissan N6- y electrificados fabricados en China. Y es que las ventas de estos modelos deberían, además de incrementar los márgenes de beneficio -fabricar en China resulta un 30 % más barato que en otros mercados-, ayudar a cumplir posibles limitaciones anticontaminación.
El ejemplo más claro se plantea con la Nissan Frontier Pro PHEV, fabricada en China junto con su socio Dongfeng y que la empresa está considerando importar a Europa: “es un producto muy interesante”, afirmó el CEO del fabricante nipón.

