El desembarco de las marcas chinas en Europa ha vivido capítulos de todo tipo. Idas y venidas de todo tipo. La llegada de nuevas marcas se ha acelerado en el último año, incluyendo la caída de Great Wall Motors (GWM). Tras un periodo de reajuste en el que incluso llegó a cerrar sus oficinas centrales en Múnich y reducir sus envíos un 30%, el fabricante ha decidido que la receta para el éxito en el Viejo Continente no pasa exclusivamente por el coche eléctrico. La marca entiende que, para sobrevivir en un mercado donde rivales como BYD o Chery han tomado la delantera, necesita modelos que puedan venderse en regiones donde la infraestructura de carga todavía es deficiente.
La nueva estrategia de la marca es un regreso a los básicos: coches de combustión, híbridos y SUV que encajen en el presupuesto y las necesidades reales del conductor medio. Un enfoque más del estilo de MG. Este reinicio, que la compañía describe como su "Grand Tour" europeo, supone un cambio de timón frente a su apuesta inicial centrada en los modelos eléctricos de la gama Ora. Con el objetivo de multiplicar sus ventas de forma drástica, Great Wall Motor (GWM) diversifica su oferta tecnológica.

Una ofensiva de siete modelos a partir de 2026
La punta de lanza de este renovado interés por Europa será una ambiciosa gama de productos que comenzará a desplegarse a mediados de 2026. GWM planea lanzar al menos siete nuevos modelos y derivados entre 2026 y 2028, cubriendo desde los segmentos de turismos compactos hasta los grandes todoterrenos. Esta vez, el foco no estará solo en la etiqueta CERO, sino en ofrecer una "estrategia multienergía" que sea competitiva en precio.
Dentro de este catálogo, la marca Haval -especialista en SUV con gran éxito en mercados internacionales- hará su debut oficial en Europa. Además, la familia Ora se expandirá con el Ora 5, un modelo que simboliza perfectamente este cambio de era al ofrecerse tanto en versión eléctrica pura como en variante híbrida. La intención es clara: no dejar ningún hueco del mercado sin cubrir, desde el comprador de un utilitario hasta el que busca un vehículo familiar robusto.

El plan para fabricar 300.000 coches en suelo europeo
Para que este crecimiento sea sostenible y evitar las complicaciones logísticas y arancelarias, GWM ya está buscando ubicaciones para su primera planta de fabricación completa en Europa. El objetivo es ambicioso: alcanzar una capacidad de producción de 300.000 vehículos anuales para el año 2029. Esta fábrica no se limitará a un solo tipo de motor, sino que tendrá flexibilidad para ensamblar toda la gama de propulsores. Este compromiso industrial se complementará con la creación de filiales de venta propias en mercados clave como España e Italia a partir de 2026, abandonando el modelo de distribución dependiente en los países de mayor volumen.
Parker Shi, presidente de GWM International, ha subrayado que esta nueva etapa se basa en lo que denominan "visión a largo plazo". Tras analizar por qué sus modelos anteriores, como el Ora 03, no cumplieron con las expectativas de ventas (apenas 3.706 unidades el año pasado), la marca ha comprendido que el cliente europeo valora la polivalencia. Por ello, la nueva arquitectura modular de la marca permitirá incluso el lanzamiento de pick-ups, como el GWM Poer 300, y variantes familiares tipo wagon.
La meta es convertir a Great Wall Motor en una marca de gran volumen, capaz de competir de tú a tú con los fabricantes tradicionales. Con una inversión continua y una gama que abraza de nuevo la gasolina para reducir el precio de entrada, el gigante chino espera que este segundo intento sea el definitivo para consolidar su estrella en las carreteras del continente.