Después de los coches, llegan los camiones eléctricos chinos y ponen en jaque al sector del transporte en Europa

Los camiones eléctricos chinos va a ser la nueva oleada de productos que llegará a Europa en los próximos meses. Las marcas tradicionales se ponen en pie de guerra.

Marcas chinas se hacen cada vez más presentes en Europa con sus camiones eléctricos.
Marcas chinas se hacen cada vez más presentes en Europa con sus camiones eléctricos.
16/02/2026 15:00
Actualizado a 16/02/2026 15:00

Los coches eléctricos chinos ya son una plena realidad en Europa. En el último lustro, su llegada ha sido realmente alta, con modelos de todo tipo, mecánicas y colores. Pero, una vez estos ya están plenamente asentados, la siguiente oleada llegará de la mano de los camiones eléctricos ‘asequibles’.

A día de hoy, marcas como Mercedes-Benz, Volvo o MAN están expandiendo sus productos eléctricos. Estos están demostrando ampliamente sus capacidades con pruebas realmente duras o entrando en importantes convenios con grandes compañías del transporte. No obstante, al mismo tiempo ya hay tres empresas chinas que empiezan a desembarcar en el territorio con sus propios productos. Estas son Super Panther, Sany y Sinotruck.

fabrica camiones chinos
Las empresas chinas ya están meditando el comenzar con la producción de sus productos en Europa.

Más competitividad para el sector de los camiones eléctricos

La llegada de estas tres compañías han aumentado aún más la presión de las empresas europeas más tradicionales. De hecho, así lo ha demostrado un estudio llevado a cabo por el Instituto Fraunhofer de Investigación de Sistemas e Innovación (ISI), el cual ha sido publicado por el sindicato IG Metall.

En este informe se deja claro que estos competidores chinos ya están desarrollando su capacidad de producción de camiones eléctricos en Europa, especialmente en países como Hungría (donde también ya produce BYD). Esta expansión no solo se limita a la venta de unidades, sino también a servicios asociados: alianzas con redes de talleres y cooperaciones con empresas de mantenimiento para garantizar que los camiones no solo se vendan, sino que funcionen de forma fiable a largo plazo.

Según apunta el mencionado estudio, una de las claves del avance chino es su capacidad para ofrecer vehículos eléctricos comerciales a precios más competitivos que muchas firmas europeas. A diferencia de lo que ocurre tradicionalmente en el sector de camiones pesados, los fabricantes chinos han logrado reducir costes mediante economías de escala, integración vertical de componentes (como baterías) y subsidios en su mercado doméstico. Esto les permite competir en segmentos donde la UE aún sufre de costes más altos.

camiones chinos
Los camiones eléctricos chinos están llegando al mercado Europeo.

Se venden más camiones eléctricos y los chinos quieren su trozo de pastel

Tal y como mencionados anteriormente, la venta de camiones eléctricos en Europa está creciendo significativamente. Durante el año 2025, las ventas de estos modelos aumentaron en un 70%, sobre los datos del año anterior. Esto es especialmente notorio en países como Alemania, Francia o Países Bajos. Este aumento generalizado ha sido aprovechado también por empresas chinas que ya se están incorporando al mercado con sus propios modelos.

Los sindicatos, especialmente en Alemania, han advertido que la rápida entrada de fabricantes extranjeros podría poner en riesgo empleos en plantas de producción de vehículos comerciales y sus cadenas de suministro. La preocupación se centra en que, sin una respuesta coordinada, la industria europea podría repetir errores vistos en otros sectores, donde fabricantes chinos han ganado cuota aprovechando costes más bajos.

Representantes de marcas como Mercedes o IVECO han pedido a los responsables políticos europeos hacer frente a esta nueva oleada. Su propuesta es la de mantenerlos atrás mediante estrategias para respaldar la industria local, como incentivos para la compra de camiones autóctonos, por ejemplo.

La llegada de fabricantes chinos de camiones eléctricos a Europa es un síntoma claro de que el transporte ‘eficiente’ de mercancías está dejando de ser un nicho para convertirse en un mercado competitivo global. Para Europa, esta tendencia ofrece oportunidades pero también plantea desafíos considerables en términos de empleo, innovación y estrategia industrial.