Las baterías de estado sólido de BYD para 2027 empiezan a demostrar su valía con hasta 10.000 ciclos de carga

A pesar de ir un poco rezagada con respecto a otros rivales chinos, BYD cree estar preparada para superar a cualquiera con una batería de estado sólido casi imposible de agotar.

BYD ya tiene hoja de ruta para su revolucionaria tecnología de electrolito sólido.
BYD ya tiene hoja de ruta para su revolucionaria tecnología de electrolito sólido.
15/02/2026 09:00
Actualizado a 15/02/2026 09:00

El mundo del motor eléctrico ha vivido durante años esperando el momento en que las baterías de estado sólido abandonaran los laboratorios. Ese momento parece haber llegado. Muchas empresas chinas han anunciado importantes y grandes avances. Algunos adelantan su llegada a finales de este mismo año. Otros, en cambio, parecen rezagados, aunque solo lo parecen. BYD, el gigante que ya lidera el mercado global de enchufables, ha confirmado que su tecnología de estado sólido basada en sulfuros entrará en producción de lotes pequeños en 2027.

Al sustituir el electrolito líquido por uno sólido, BYD ha logrado avances medibles en densidad energética y, sobre todo, en la estabilidad del ciclo de vida. Según los datos facilitados por el departamento de relaciones con inversores de la marca, se han superado las limitaciones de transporte de iones que frenaban a los prototipos anteriores, permitiendo recargas que compiten directamente con el tiempo que se tarda en llenar un depósito de gasolina.

Batería BYD
BYD unifica en una sola estructura el electrolito sólido y el sodio.

Sodio de tercera generación: 10.000 ciclos para una batería eterna

Mientras el mundo miraba al estado sólido, BYD guardaba un as bajo la manga en el terreno de las baterías de sodio. La compañía ha revelado que ya se encuentra desarrollando su plataforma tecnológica de tercera generación para baterías de iones de sodio, logrando una cifra que parecía imposible: 10.000 ciclos de carga. Para poner esto en contexto, una batería convencional LFP suele situarse entre los 2.000 y 3.000 ciclos.

¿Qué significa esto para el usuario medio? Básicamente, una batería que podría durar más que el propio coche. Con esta tecnología, el sodio deja de ser una alternativa barata pero limitada para convertirse en una opción de alta durabilidad y bajo coste, ideal para democratizar el vehículo eléctrico. BYD ha confirmado que ha resuelto problemas históricos como la precipitación metálica y el rendimiento a altas temperaturas, logrando una química extremadamente estable que no depende del litio.

BYD Batería Estado Sólido
BYD tiene muy clara la agenda para sus baterías de electrolito sólido.

Yangwang: la gama alta será el campo de pruebas

Como suele ocurrir con las innovaciones disruptivas, los primeros en disfrutar de estas baterías de estado sólido serán los modelos más exclusivos y más caros de la marca. El plan de BYD establece que, entre 2027 y 2029, las celdas sólidas se instalen en vehículos de demostración y en unidades de su marca de lujo, Yangwang. Coches de precio elevado que ofrecerán el extra de una tecnología exclusiva.

Este periodo servirá como una fase de validación en condiciones reales antes de dar el gran salto a modelos más generalistas. La marca proyecta que la adopción a gran escala en modelos de mercado masivo comenzará a partir de 2030, momento en el que se espera alcanzar la paridad de costes con las actuales baterías de litio. Es una estrategia medida y consciente que busca refinar el proceso de fabricación antes de inundar las carreteras con esta nueva tecnología.

Un futuro con múltiples caminos tecnológicos

La visión de BYD para 2027 es clara: no existe una única solución mágica, sino una combinación de tecnologías para cada necesidad. Mientras el estado sólido cubrirá la demanda de alto rendimiento y grandes autonomías, el sodio de 10.000 ciclos se postula como la solución perfecta para el almacenamiento de energía y vehículos urbanos asequibles. Todo ello sin olvidarse de sus recurrentes y cada vez más dominantes baterías LFP.