Mazda tiene en sus filas al descapotable más vendido de la historia, el Mazda MX-5. Pero para muchos seguidores no es suficiente con esto y llevan tiempo clamando por el regreso de un deportivo en un segmento superior, alguien que herede el espíritu de la dinastía RX, siendo el RX-7 el más añorado. El prototipo Iconic SP hizo a los seguidores soñar con esta posibilidad, pero han pasado años y no ha llegado ningún modelo de producción, pero la marca japonesa sigue teniendo la puerta abierta a su desarrollo, que implicaría una mecánica híbrida con un motor rotativo incluido.
Moritz Oswald, supervisor de planificación de producto de la marca en Europa, ha hablado respecto a ello con Auto Express y sus declaraciones dan esperanza a los seguidores: “Si hay una manera viable de lograrlo, estoy seguro de que si alguien lo hará, ese es Mazda, porque aquí los entusiastas siguen impulsando las cosas. Creo que, por el momento, el MX-5 sigue siendo nuestro coche insignia, que representa todo lo que los productos Mazda deberían representar. ¿Podría haber algo similar o superior? Sí”.

Una marca conformada por entusiastas
“La cantidad de entusiastas de los coches en esta empresa es increíble. A todo el mundo le encantan los coches, así que, por supuesto, hay un profundo deseo de seguir lanzando productos que estimulen las emociones. ¿Estamos considerando eso [el deportivo]? Sí, por supuesto. Pero, insisto, también somos una empresa que tiene que generar ingresos”, explica, añadiendo que “es por eso también que mostramos este tipo de prototipos, porque también queremos ver cómo resuena, cuál es la retroalimentación, para tratar de descubrir cómo de grande es la oportunidad que tenemos allí”.
Christian Schultze, subdirector general de I+D de Mazda Europa, va en la misma línea, señalando la ilusión que supondría para el equipo trabajar en un proyecto de este tipo, pero también quiso poner los pies en la tierra: “Hay que entender que Mazda es sinónimo de coches para la gente común. La gente tiene un diseño y unas expectativas específicas para nuestros coches, por lo que crear un deportivo para todos es un auténtico reto. Si digo que quiero vender algo por 100.000 dólares, puedo fabricar un deportivo creíble. Pero si digo que quiero hacer algo para la gente común como yo, como tú y como todos, es un auténtico reto”.
El eterno regreso del motor rotativo
El nombre de Mazda estará para siempre unido a los motores rotativos, pero la verdad es que durante mucho tiempo la marca los tuvo en barbecho. Fue solo hace unos pocos años cuando retomó el motor Wankel, pero lo hizo de una manera que no convenció del todo a todo el mundo: como parte de un sistema eléctrico de autonomía extendida en el que su única función era actuar como generador para dar energía a la batería.
Schulze admite que esa no es una configuración apropiada para un coche deportivo y que, de combinar un propulsor rotativo con electrificación, algo beneficioso tanto en rendimiento como en materia de emisiones, el formato debería ser otro: “Si buscas un estilo más deportivo, quizás consideres un motor rotativo con un híbrido más deportivo, un híbrido en paralelo en lugar de uno en serie, porque quienes aprecian el motor quieren sentir su potencia directamente, no solo escucharla”.
Esto lleva, de nuevo a la configuración rotativa-híbrida que se anunció para el prototipo Iconic SP allá por 2023: “Es un sistema de propulsión altamente eficiente. Y si lo alimentas con combustible neutro en CO2, no tienes por qué sentirte avergonzado [al conducirlo] porque puedes decir: soy compatible, soy sostenible, soy renovable”.
Se abre así la puerta a la llegada de un sucesor del RX-7, híbrido y con motor rotativo, aunque tampoco hay que venirse muye arriba con las expectativas, porque “hay aspectos difíciles, por ejemplo, las emisiones —viables pero difíciles—, así que debemos explorar las posibilidades para el futuro”.

