Un conductor chino, algo resabiado y bastante aficionado al alcohol, engañó a su coche, que contaba con un sistema de conducción autónoma de nivel 2, para que este circulara sin nadie tras el volante.
Ocurrió el pasado 19 de septiembre en la ciudad china de Hangzhou, en provincia de Zhejiangd. Un conductor llamado Wang Mouqun consiguió trucar el sistema de conducción semi autónoma de su coche utilizando un dispositivo que simulaba que mantenía las manos en el volante, y su coche condujo así durante 22 minutos hasta que se detuvo automáticamente en un arcén. Un tribunal chino lo condenó a 45 días de cárcel.

45 días de cárcel por trucar su coche para que condujera sólo… y por reincidencia
Según publica el medio chino IThome, tras haber podido acceder a la sentencia judicial del caso, el conductor volvía a casa tras haber bebido mucho alcohol -en la prueba de alcoholemia que le realizó la policía tras detenerlo, dio hasta 114,5 mg/100 ml en sangre- cuando se le ocurrió que podría trucar su coche para que este, conduciendo sólo y sin que nadie tocara el volante, lo llevara a casa… mientras el dormía plácidamente en el asiento del acompañante.
El acusado, que conocía los detalles del sistema de conducción autónoma de nivel 2 de su coche -preparados para conducir el coche por sí mismos pero siempre que alguien mantenga las manos sobre el volante; de no ser así en dos minutos están programados para detener el vehículo automáticamente- consiguió trucar este sistema… con lo que la sentencia llama “un accesorio instalado de forma privada” y hacer que el coche entendiera que alguien -consciente y sobrio- estaba tras el volante.
De esta forma, el conductor condenado a 45 días de cárcel activó el sistema de conducción autónoma de su coche a las 1.15 horas de la mañana y se echó a dormir hasta la 1.37, cuando el coche -se entiende que tras el fallo del truco del conductor- se detuvo automáticamente en el arcén de una carretera.
Varios transeúntes vieron el coche detenido y alertaron a la policía, quien acudió al lugar y se encontró con el intento, finalmente fallido, de intentar trucar a un coche autónomo para que condujera sólo.
Tras realizarle la ya citada prueba de alcoholemia, los agentes inmovilizaron el vehículo y detuvieron Wang Mouqun.

El primer caso especial dictado por el Tribunal Supremo de China
Una vez detenido, la policía comprobó que Mouqun ya había perdido su permiso de conducción durante seis meses en 2024 por conducción bajo los efectos del alcohol. Pero esta vez, el conductor trató de ir más allá… y, finalmente, fue condenado por Tribunal Popular del Distrito de Linping a 45 días de cárcel y al pago de una multa de 4.000 yuanes, equivalentes a 489 euros.
45 días de cárcel puede parecer una sentencia demasiado severa -o no- si tenemos en cuenta que no hubo ningún daño ni víctima de las acciones de este conductor borracho. Pero es que dicha sentencia se dictó porque Mouqun cometió un delito con agravante. El primero, conducir de forma reincidente bajo los efectos del alcohol lo que, según la ley china, estipula sentencias más severas si se vuelve a reincidir en esta conducta durante los dos años siguientes a la primera condena. Y el agravante, el tratar de trucar su coche para que condujera sólo, que el Tribunal, pese a que el vehículo contará con una tecnología de conducción semi autónoma, estableció que el detenido siempre fue el responsable de la conducción
Este caso tan singular ha saltado a los medios internacionales porque ha sido utilizado como ejemplo real por el Tribunal Supremo de China, que ha publicado su primera orientación penal sobre la Seguridad Vial relacionada específicamente con la conducción autónoma.

