Los túneles son un elemento habitual en nuestras carreteras, pero, no por ello, dejan de ser un lugar que entraña ciertos peligros para la conducción. La visibilidad es peor, la capacidad de maniobra es mucho menor y, en caso de producirse un accidente, los vehículos quedan atrapados. Es por eso que dentro de ellos ha ciertos límites y restricciones, uno de ellos relacionado con los adelantamientos.
En el Reglamento General de Circulación (RGC), concretamente en el artículo 87, se habla sobre prohibiciones a la hora de adelantar y, dentro de los distintos apartados que lo conforman, es el “d” el que hace referencia a este caso concreto, señalando que está prohibido adelantar “en los túneles, pasos inferiores y tramos de vía afectados por la señal «Túnel» (S5) en los que sólo se disponga de un carril para el sentido de circulación del vehículo que pretende adelantar”.
La prohibición no se aplica a todos los túneles
De esta manera, queda claro que el veto se aplica solo en aquellos en los que hay un carril por sentido de la marca, algo que es completamente lógico. Adelantar invadiendo el carril del sentido contrario siempre es una maniobra que puede entrañar cierto peligro, pero al aire libre hay más escapatorias, de las que no se dispone en una zona cerrada, en la que las probabilidades de que algo salga mal son mucho mayores.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha recalcado en numerosas ocasiones que son puntos críticos y que “cuando circulamos por túneles, estamos sometidos a unos peligros de los que no siempre somos conscientes”. En un reporte puso de manifiesto que en las carreteras españolas hay 400 túneles que cubren una extensión de 1.000 kilómetros, por lo que es una situación que la mayoría de conductores se van a encontrar de manera regular al conducir.
Adelantar en un túnel cuando está prohibido entra dentro de la categoría de infracciones graves, por lo que la multa que se puede aplicar a un infractor es de 600 euros de multa y la pérdida de 6 puntos del carnet de conducir.
Consejos a la hora de conducir en un túnel
Dado que es un punto que considera crítico, la DGT da una serie de consejos y recomendaciones sobre cómo conducir en túneles:
- Atención antes de entrar en un túnel: si el semáforo situado en la entrada del túnel está en rojo, no se debe acceder bajo ningún concepto. Tampoco es recomendable entrar si se observa que la circulación está completamente detenida en su interior, ya que podría existir una avería o una emergencia. Es mejor es detener el vehículo antes de la boca del túnel y activar las luces de emergencia para alertar al resto de conductores.
- Usa las luces y cuidado con las gafas: antes de entrar en un túnel hay que encender las luces incluso aunque el tramo sea corto, para garantizar la visibilidad. Además, si se utilizan gafas de sol, conviene quitárselas al entrar para ver mejor y volver a ponérselas al salir, para evitar deslumbramientos.
- Aumenta la distancia de seguridad: en el interior de un túnel es fundamental incrementar la distancia respecto al vehículo precedente, estando recomendado un espacio de 100 metros o un intervalo mínimo de cuatro segundos.
- Precaución a la hora de frenar: el asfalto en los túneles puede ofrecer menos agarre que en el exterior, lo que incrementa la distancia de frenado
- Si la circulación está detenida: si por el motivo que sea el tráfico se detiene dentro del túnel, hay que parar dejando espacio suficiente con el vehículo anterior, activar las luces de emergencia, apagar el motor y mantener encendidas las luces de posición, sin abandonar el vehículo.
- Cuidado con el efecto pantalla: al salir del túnel, además del deslumbramiento, puede producirse el llamado “efecto pantalla” en el que el viento impacta en el vehículo, que se puede desplazar bruscamente.
