Enero no suele ser un mes particularmente bueno en lo que a ventas de automóviles se refiere, pero el de 2026 en el mercado chino ha sido especialmente negativo para los vehículos eléctricos. El que es el mercado más potente para los modelos de baterías ha comenzado el año, con una caída significativa en las ventas internas y una transición cada vez más marcada hacia las exportaciones.
Según datos de la China Association of Automobile Manufacturers (CAAM) que reporta CNEVPost, las ventas de vehículos de nueva energía (NEV), que incluyen eléctricos de batería, híbridos enchufables y vehículos con pila de combustible, supusieron alrededor de 945.000 unidades el pasado mes, un volumen prácticamente idéntico (+0,1 %) al mismo mes de 2025 pero muy inferior al del pasado diciembre, cuando se alcanzaron más de 1,7 millones de unidades.

Una caída interna considerable
Este aparente estancamiento anual esconde, una reducción considerable en el mercado interno: las ventas domésticas se situaron en 643.000 unidades, un descenso del 18,9 % interanual y una caída aún mayor frente a diciembre de 2025, con una bajada de más del 50 % en comparación con el mes previo. Esta situación se debe a un contexto estacional habitual, ya que enero y febrero suelen ser meses más débiles por las festividades del Año Nuevo Lunar, pero se ha visto potenciada por cambios en las políticas públicas, como son la reintroducción de un impuesto de compra del 5 % para los NEV tras años en los que estaban exentos de él y la finalización de programas de subsidios por parte del gobierno chino, lo que ha incrementado el coste de compra.
Este descenso ha afectado de manera desigual a los fabricantes: por ejemplo, BYD, el mayor fabricante de vehículos eléctricos de China, vendió alrededor de 210.000 unidades en enero, lo que representa una caída de aproximadamente un 30 % respecto al mismo mes del año anterior, reflejando la presión que la reducción de subsidios y la competencia ejercen sobre incluso las marcas que dominan el sector.
Las exportaciones salvan la papeleta
Frente al debilitamiento de la demanda interna, un elemento clave ha sido el crecimiento de las exportaciones: en enero de 2026 se registraron 302.000 NEV exportados, lo que supone un aumento del 100 % respecto a enero de 2025 y una ligera mejora frente a diciembre de 2025. Este auge exportador ha sido el que ha actuado como salvavidas y ha permitido que las ventas totales de NEV no muestren un declive interanual más pronunciado. Además, pone de manifiesto la nueva realidad de China, que pasa de ser un mercado eminentemente consumidor hacia un centro de producción y exportación de vehículos eléctricos a nivel global.
El comportamiento de este segmento también se refleja en otros indicadores del sector automovilístico chino en enero: las ventas de todos los vehículos disminuyeron en general, con 2.346 millones de unidades vendidas, un descenso del 3,2 % interanual y cerca de un 28 % menos que en diciembre de 2025. Esto indica que la contracción no es exclusiva de los NEV sino parte de una caída más amplia del mercado automotriz en el país, aunque los vehículos de nueva energía siguen representando una proporción significativa del mismo, alrededor del 40 % del total de ventas en enero.
Hace ya tiempo que la industria automovilística china abrió sus puertas y se aventuró en mercados internacionales, un movimiento que actualmente se antoja clave, porque su inversión en países extranjeros ha aumentado. Ya no solo exporta sus vehículos, si no que directamente está estableciendo sus plantas en otras regiones para sortear barreras arancelarias en lugares como Europa.

