El más ligero del mercado: con apenas 2,2 kg de peso, este kit de quita y pon puede transformar cualquier bicicleta en una eléctrica en solo 10 minutos

Spiny es un kit de conversión que cuesta 499 euros, pero que otorga hasta 50 kilómetros de autonomía eléctrica a la bicicleta.

Spinny
Muchos usuarios optan por un kit de conversión para su bicicleta convencional.
12/02/2026 14:00
Actualizado a 12/02/2026 14:00

En los últimos años, la movilidad urbana ha experimentado un cambio profundo hacia soluciones más sostenibles y accesibles, y uno de los protagonistas de esa transformación son las bicicletas eléctricas. La cuestión es que el parque de estas existente ya es enorme, así que hay un mercado considerable para los dispositivos que permiten convertir una bicicleta convencional en una eléctrica de forma rápida y sencilla. Un ejemplo de esto es Spiny, un kit de conversión que ha ganado notoriedad por su facilidad de uso y su diseño ligero.

El dispositivo Spiny pesa tan solo 2,2 kg, algo que lo convierte en uno de los kits más livianos disponibles en el mercado, y está diseñado para transformar prácticamente cualquier bicicleta tradicional en una eléctrica en menos de diez minutos sin grandes conocimientos mecánicos, por lo que la accesibilidad es otra de sus grandes bazas.

 

Fácil de instalar

Para su instalación solo es necesario fijar una parte al cuadro de la bicicleta con dos tornillos y colocar el módulo principal, lo que permite convertir la bicicleta en un modelo asistido eléctricamente en cuestión de minutos. Su diseño desmontable también facilita retirarlo con rapidez, por ejemplo para recargar la batería o evitar robos cuando la bicicleta está aparcada.

La batería que acompaña al kit ofrece una autonomía de entre 25 y 50 km por carga, dependiendo del uso que se le dé, y se recarga completamente en alrededor de 4 horas, lo que hace que sea una solución interesante para la mayoría de usuarios de bicicletas, que en sus desplazamientos diarios rara vez superan esas distancias.

El sistema incorpora 5 modos distintos de potencia, que el usuario puede seleccionar y ajustar mediante una aplicación gratuita desde el móvil, permitiendo adaptar el nivel de asistencia al terreno o a sus preferencias personales en cada ocasión. El precio de venta de Spiny ronda los 499 euros, lo que lo posiciona como una alternativa mucho más asequible frente a las bicicletas eléctricas nuevas, que suelen costar varios miles de euros.

Un mercado al alza

Este tipo de kits de conversión no son una idea nueva, sino una evolución de dispositivos que han ido apareciendo en el mercado desde hace años. Por ejemplo, modelos como Rubbee Drive son módulos que utilizan un sistema de impulso por fricción sobre la rueda para añadir asistencia eléctrica a una bicicleta convencional, con capacidades de hasta 40 km de autonomía.

La oferta de este tipo de soluciones es realmente amplia y con alternativas para tipos diferentes de usuarios. Por ejemplo, existen kits que permiten electrificar bicicletas en menos de 1 minuto y que pueden ofrecer autonomías cercanas a 96 km, como el PikaBoost 2 de Livall, con un peso cercano a los 3 kg, modos avanzados de conducción y funciones como frenado regenerativo, que además tiene un precio de partida todavía más bajo, unos 250 euros.

Spinny 1
Spinny pesa solo 2,2 kilos.

Otro ejemplo es el dispositivo Kamingo, que consta de tres componentes (un motor de fricción, una batería tipo bidón y un controlador) y solo necesita una instalación de pocos minutos. Tiene picos de 750 W de potencia, un par de hasta 40 Nm, la batería tiene 266 Wh de capacidad, pesa 1,4 kg y que ofrece una autonomía de hasta 90 km.

Estos kits de conversión eléctricos para bicicletas están ganando popularidad porque son una alternativa barata que facilita los desplazamientos urbanos y ayuda a quienes tienen una condición física más limitada. Además, todos ellos respetan la normativa europea, por lo que su velocidad máxima asistida es de hasta 25 km/h.