Tras coquetear con la quiebra durante los últimos 12 meses Nissan empieza a ver la luz al final del túnel

Nissan atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Por suerte, la compañía está mejorando sus registros, pero todavía no está completamente a salvo.

Nissan registra un mejor balance, aunque todavía queda mucho camino por delante.
Nissan registra un mejor balance, aunque todavía queda mucho camino por delante.
13/02/2026 14:00
Actualizado a 13/02/2026 14:00

Las exigencias del mercado moderno complican la vida a las marcas, a todas. Ni siquiera las más grandes y tradicionales están a salvo, como bien demuestra Nissan. Los japoneses han reportado una caída del 44% en su beneficio operativo trimestral, una cifra que refleja las enormes dificultades que enfrenta el fabricante para mantenerse a flote en sus dos mercados clave: Estados Unidos y China. La competencia feroz y la presión de los nuevos aranceles estadounidenses han reducido el beneficio del trimestre octubre-diciembre a apenas 17.500 millones de yenes (unos 114,37 millones de dólares).

Esta noticia, aunque impactante, ha resultado ser un "mal menor" frente a los pronósticos más pesimistas de los analistas, quienes esperaban una pérdida operativa de hasta 81.000 millones de yenes. A pesar de la caída respecto a los 31.100 millones de yenes de beneficio obtenidos en el mismo periodo del año anterior, los resultados indican que el plan de rescate de la compañía está empezando a estabilizar las cuentas en medio de la tormenta.

Makoto Uchida
Makoto Uchida, ex CEO, ha sido el centro de todas las críticas por su mala gestión de la compañía.

Un plan de rescate drástico: recorte de plantas y empleos

Bajo la dirección del actual equipo ejecutivo liderado por Ivan Espinosa, Nissan ha puesto en marcha un plan de reestructuración masivo que no deja lugar a dudas sobre la gravedad de la situación. La compañía ha confirmado que reducirá su red global de plantas de fabricación de 17 a tan solo 10 instalaciones operativas. Este repliegue industrial busca concentrar la producción en los centros más eficientes y rentables para eliminar el exceso de capacidad que ha lastrado sus cuentas durante años.

El ajuste no solo afecta a las máquinas, sino también al capital humano. Nissan está ejecutando un recorte del 15% de su fuerza laboral a nivel mundial. Este proceso de adelgazamiento corporativo es la pieza central de una estrategia que busca una disciplina fiscal absoluta para generar un flujo de caja positivo y recuperar la confianza de los inversores tras años de inestabilidad interna y externa.

Menos pérdidas de las esperadas para el cierre de año

A pesar de los vientos en contra, hay un rayo de esperanza en las proyecciones anuales. Nissan ha revisado al alza sus previsiones para el cierre del año fiscal que termina en marzo de 2026. Si antes se temía una pérdida operativa de 275.000 millones de yenes, la marca ahora estima que este agujero financiero será mucho menor, situándose en los 60.000 millones de yenes (aproximadamente 392,29 millones de dólares).

Este optimismo moderado se debe a los primeros frutos del plan de eficiencia y a una ligera mejora en la gestión de costes. No obstante, la dirección de Nissan reconoce que el camino hacia la recuperación total es largo y depende de su capacidad para adaptarse a los cambios geopolíticos, especialmente en lo que respecta a la política arancelaria de EE. UU., que sigue siendo la mayor amenaza para su rentabilidad.

Nissan Fábrica China
Nissan ha optado por la fórmula colaborativa para expandir rápidamente su presencia en China.

El desafío chino y la sombra de los aranceles

El entorno de Nissan se ha vuelto especialmente complejo debido a dos frentes simultáneos. Por un lado, en China, las marcas locales están ganando terreno a una velocidad que los fabricantes japoneses están sufriendo para igualar. Por otro, las nuevas barreras comerciales en Estados Unidos han encarecido las operaciones y reducido los márgenes de beneficio de forma drástica en el último trimestre de 2025.

Para China, Nissan ha optado por la fórmula de la colaboración. Los japoneses se han asociado con el gigante Dongfeng para así poder tener acceso a una vasta estructura de producción y a un ritmo frenético de creación. Los primeros Nissan desarrollados en colaboración con Dongfeng están teniendo un gran éxito. Primero con el Nissan N7, que en tan solo 8 meses de vida ha vendido más de 50.000 unidades. Más recientemente esperan repetir el éxito con el primero de sus SUV, el Nissan NX8. Un rival para el Tesla Model Y.