Para que una empresa alcance el ansiado sello de emisiones ‘cero neto’ no sólo será vital tener una gama de productos que no expulsen gases a la atmósfera. Este, en realidad, sería el primer paso para lograrlo. Sin embargo, de forma paralela existen una multitud de factores adicionales, como una fabricación sostenible o incluso una red de transporte logístico que también mantenga su respeto al medio ambiente.
Y precisamente este último será el siguiente punto para el Grupo Volkswagen. A día de hoy, el departamento de Logística del conglomerado gestiona un importante número de suministros. De hecho, según sus números, esta conecta a 8.500 proveedores, 112 fábricas y más de 150 mercados de ventas. Todo ello, en su gran mayoría, estaría unido mediante una red de transporte por camiones diésel; precisamente lo que deberán cambiar en los próximos años.

Los camiones diésel deberán pasar a ser ‘cero emisiones’
Pese a ser un factor clave en toda red de transporte y logística, los camiones diésel son especialmente severos en materia de emisiones de CO2. Actualmente, el punto de mira estaría situado sobre sus potenciales sustitutos: los camiones eléctricos. Según afirman, “la eficiencia y la sostenibilidad cobran cada vez más importancia”.
A día de hoy, desde la sede de Wolfsburgo, el departamento de Logística del Grupo Volkswagen coordina el flujo de mercancías en las plantas de todas las marcas. Este es responsable directo de todo el transporte por tierra, ya sea por carreteras o ferrocarril; también responde ante el transporte marítimo intercontinental y, en ocasiones, del aéreo. No obstante, la red de camiones está externalizada a empresas especializadas. Estas compañías son las que deciden el sistema de propulsión que tendrán los diferentes vehículos.
Aunque a día de hoy es un factor que el Grupo Volkswagen deja a las empresas externas, en un reciente comunicado han aclarado: “Estamos comprometidos con el Acuerdo Climático de París, por lo que debemos reducir las emisiones de CO2. Los camiones eléctricos son el futuro”. Según los acuerdos que tiene el grupo con las diferentes empresas, es posible que, llegado el momento, se les pueda exigir la obligatoriedad de cambiar la mecánica de su flota.

Antes de llegar al punto de obligatoriedad, desde la cúpula de Logística apuestan por convencer a las propias empresas de transporte de los beneficios de tener camiones ‘cero emisiones’. Del mismo modo, Simon Motter, director del departamento, aseguró en una reciente entrevista con el medio Electrive que, para lograr este convencimiento, el gobierno también tendría que poner de su parte, especialmente en materia de bajar los precios de la electricidad.
“La clave para la transición a los vehículos eléctricos es un buen precio para la combinación eléctrica que utilizan las empresas de logística: necesito saber cuándo, dónde y a qué precio puedo cobrar”, apuntó el directivo. Desde los organizadores logísticos apuntan que las distancias medias en este tipo de transporte garantizará un cambio a la electrificación sin mayores ‘peros’.
Según los datos proporcionados por el Grupo Volkswagen, actualmente la red de transporte por carretera representa menos de la mitad del volumen logístico para el conglomerado. Pese a este dato, genera más del 50% de las emisiones de CO2. “Por eso consideramos que los camiones eléctricos son la tecnología más adecuada para una flota de vehículos comerciales más respetuosa con el medio ambiente”, concluyó Motter.