El presidente de ANFAC, Josep María Recasens, ha advertido de que la industria automovilística europea se encuentra “en jaque” ante la competencia “absolutamente desleal” de China.
Durante su intervención en una jornada celebrada en el Congreso bajo el título ‘Presente y futuro del automóvil’, el también CEO de Ampere y responsable de Renault Group Iberia señaló que el sector atraviesa un momento crítico, al tener que afrontar múltiples desafíos de forma simultánea.
Un cúmulo de retos sin precedentes

Recasens destacó que la industria europea está sometida a una presión creciente por factores como la descarbonización, la digitalización, la transformación del empleo, la volatilidad de los precios, las tensiones geopolíticas, y el aumento de la regulación, como puntos más destacados pero no exclusivos.
A este escenario se suma la entrada de nuevos competidores asiáticos que, según el directivo, no operan bajo las mismas reglas de mercado, sino que persiguen una estrategia de posicionamiento tecnológico a través del automóvil.
“Estamos perdiendo, no por goleada, pero estamos perdiendo los europeos”, subrayó Recasens.
Diferencias de costes con China
Uno de los puntos clave señalados por Recasens es la ventaja de costes de los fabricantes chinos, que, según sus estimaciones, pueden producir hasta un 30% más barato que en Europa.
A su juicio, esta diferencia responde a un entorno industrial distinto, lo que obliga a Europa a replantear su estrategia para competir en igualdad de condiciones.

Además, advirtió de que el consumidor prioriza el precio a la hora de comprar un vehículo, sin tener en cuenta su origen de fabricación, lo que aumenta la presión sobre los fabricantes europeos.
Más allá del coche eléctrico
El presidente de ANFAC también alertó de que Europa no debe centrarse únicamente en proteger el mercado del vehículo eléctrico. Recordó que el 90% del valor añadido del sector en Europa y en España sigue vinculado al motor de combustión, lo que hace necesario proteger también esta parte de la industria durante la transición.
Producción local y estrategia europea
Como posible solución, Recasens planteó la necesidad de que los fabricantes chinos implanten centros productivos en Europa, generando empleo y valor en el territorio, de forma similar a como Europa invirtió en China hace décadas.
Asimismo, consideró clave que la Comisión Europea impulse una estrategia industrial bajo el concepto “Made in Europe” para reforzar la competitividad del sector.
En un contexto de transformación acelerada, el mensaje del sector es claro: la industria europea del automóvil se enfrenta a una etapa decisiva en la que su capacidad de adaptación marcará su futuro.