En la era del despegue, aunque convulso -que se lo digan a Porsche, a Honda o a Mazda- de los eléctricos, el auge masivo en ventas viene dado por los híbridos; una opción en la que Toyota -que afronta una demanda millonaria- se mantiene como el fabricante líder.
Y si hablamos de hibridación, hablamos de un rendimiento extremo de consumo -el motor híbrido de gasolina más eficiente del mundo es de esta marca china-. Y en ello destaca como nadie un prototipo extremo que enseña el camino a seguir -cuando no reta directamente- a los eléctricos. ¿El motivo? Pesa sólo 49 kg y gasta 0,13 L/100 km de combustible.
Un prototipo extremo de fibra de carbono que gasta 0,13 L/100 km
Por supuesto, con sólo 0,11 L/100 km de consumo medio, no hablamos de un prototipo de un turismo o un TT al uso. Todo lo contrario, este prototipo apuesta por reducir el peso al extremo -por lo que pesa sólo 49 kg sin piloto y su carrocería está realizada al 100 % en fibra de carbono- y afilar al máximo la aerodinámica. El camino a seguir de los futuros eléctricos si quieren aumentar su autonomía.
Hablamos del prototipo construido por los estudiantes de la Universidad de Brigham Young, en Utah, Estados Unidos. Conocido internamente como Supermileage, esta universidad ha presentado durante años este prototipo extremo -y otros anteriores- a competiciones de consumo tan conocidas como la Shell Eco-Marathon, que busca la competición entre prototipos para lograr la eficacia más extrema.
Así, este año el Supermileage acaba de ganar esta competición. Y lo ha hecho con la última evolución de este prototipo… que pesa sólo 49 kg. No en vano, se trata, hablando en claro, de un triciclo recubierto por una cúpula aerodinámica realizada al 100 % en fibra de carbono.
Y debido a esos 49 kg y esta acusadísima ligereza, este prototipo extremo ha vencido en esta competición. Y lo ha hecho con una medición récord: un consumo de tan sólo 0,13 L/100 km. Y no de gasolina, sino de etanol.
O, lo que es lo mismo, es capaz de recorrer 2.145 millas con tan sólo un galón de este combustible basado en el alcohol o recorrer hasta 3.452 km con sólo 3,785 L de etanol.

De hecho, para mantener este ridículo peso de 49 kg, este prototipo extremo no cuenta siquiera con un depósito de combustible de un litro, sino sólo uno de 30 mililitros de etanol. Una cantidad suficiente para que recorrer las 10 millas - 16,0934 km- de una vuelta al circuito Indianapolis Motor Speedway, una de las pruebas que tuvo lugar durante la competición de la Shell Eco-Marathon.
0,13 L/100 km, pero con notables problemas
Con este consumo récord, de tan sólo 0,13 L/100 km, el Supermileage es capaz de recorrer la distancia entre la población de Provo, en Utah y Nueva York; con tan sólo un galón. Pero ojo, con varias o muchas limitaciones.

La primera, la talla del piloto, ya que dado el diseño extremo del prototipo norteamericano limita la altura del piloto a un máximo de 1,62 metros, y su peso a los 54 kg. Pero esa no es la única limitación del Supermileage: otra muy importante es su velocidad, ya que para lograr un rendimiento extremo de combustible, este prototipo norteamericano está limitado a una velocidad máxima de sólo 23 mph o 37 km/h.
Una última limitación de este prototipo extremo es… su resistencia al aire. Está pensando para ser lo más aerodinámico posible, pero una corriente de aire en contra aumentaría ‘notablemente’ su consumo de sólo 0,13 L/100 km y, también, su autonomía.

