Toyota es el mayor fabricante mundial de automóviles. Y podría ser una empresa mucho más grande si su presidente cierra una nueva compra histórica. Pero esa posición, que quiere mantener con nuevo Toyota RAV4 -lo hemos probado- les expone mucho, incluso a veces a la más extraña demanda por parte de un cliente.
Es lo que les ha ocurrido ahora en EE.UU., concretamente en California. Uno de sus clientes, Ananias Cornejo y residente en ese estado, ha presentado una demanda colectiva por valor de 9.700 millones de dólares o 8.300.000.000 euros ante un tribunal federal. Una demanda que podría convertirse en un verdadero terremoto legal.

La causa de esta demanda, que también afecta a… BYD
En esta demanda, Cornejo alega que Toyota incrementó los precios de sus coches y de sus recambios debido a la imposición de los aranceles a los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos -incluyendo a países como México y Canadá- que promovió la Administración de Donald Trump el año pasado.
Según este cliente, Toyota habría incrementados sus precios para hacer frente a estos aranceles, recaudando cerca de esos 8.300.000.000 euros durante el proceso. Y ahora que la Corte Suprema de EE.UU. está invalidando muchos de estos aranceles, este cliente californiano exige a Toyota que reembolse ese dinero a él y a todos aquellos quienes adquirieron o arrendaron productos de Toyota entre febrero de 2025 y febrero de 2026.
Esta demanda colectiva, y por tanto abierta a más clientes de Toyota, expone que Toyota no ha revelado si los clientes recibirían un reembolso o compensación en caso de que el Gobierno les devolviera parte de los aranceles; y tratan de asegurarlo. Unos aranceles que, por cierto, ya denunció BYD.
Un terremoto legal que tiene dos grandes problemas para salir adelante
Esta demanda, de salir adelante, podría suponer un verdadero terremoto legal, con la ‘obligación’ de Toyota de repartir el posible dinero que le reembolse el Gobierno de los Estados Unidos entre cada cliente. Pero hay un gran problema.

La cuestión es que, pese al incremento de precios -medios como Carscoops señalan que, por ejemplo, Toyota sí incrementó el precio del Toyota Sequoia en 1.600 euros el año pasado-, Toyota no ganó dinero en 2025 en Estados Unidos. Es más, se calcula que perdió más de 1.900 millones de dólares -1.633 millones de euros- en el mercado norteamericano debido a los aranceles y su incidencia no sólo en costes, sino en ventas perdidas. Y eso que el año pasado, Toyota aumentó sus ventas en Estados Unidos hasta en un 8,5 %.
Además, este terremoto legal se encuentra ante otro gran problema. O más bien un dilema que la justicia deberá dirimir. La cuestión radica en la causa que expone la demanda… y en saber si, pese al incremento de precios que supuso la entrada en vigor de los aranceles, las compañías que los sufrieron estarán obligadas a devolverlos, en parte o en su totalidad, a cada uno de sus clientes.
Se trata de una decisión que va mucho más allá del caso Toyota y que suma decenas de miles de millones de dólares. No en vano hasta el momento más de 2.000 empresas, incluida BYD, han presentado demandas de reembolso contra el Gobierno de los Estados Unidos. Pero la justicia de este país todavía no se ha pronunciado sobre la obligación de estas de devolver una parte proporcional de este dinero a cada cliente.

