BYD demanda al Gobierno de Estados Unidos, y no es por sus coches eléctricos

Hasta cuatro filiales del fabricante chino en Estados Unidos han demandado al gobierno de Donald Trump por su política de aranceles, pero no porque afecte a sus coches eléctricos.

BYD ha elevado una demanda contra el Gobierno de los Estados Unidos... que podría echar abajo los aranceles de Donald Trump.
BYD ha elevado una demanda contra el Gobierno de los Estados Unidos... que podría echar abajo los aranceles de Donald Trump.
09/02/2026 11:30
Actualizado a 09/02/2026 11:30

Los aranceles del Gobierno de Donald Trump contra los coches -eléctricos o no- fabricados fuera de Estados Unidos no gustaron a ninguna marca no estadounidense, pero BYD ha tomado cartas (legales) en el asunto.

Tanto es así que, el pasado 27 de enero de 2026, cuatro empresas subsidiarias de BYD, el primer fabricante de coches eléctricos del mundo tras superar a Tesla, presentaron una demanda contra el gobierno federal de los Estados Unidos en la Corte de Comercio Internacional de dicho país -CIT-, para tratar de impugnar las órdenes ejecutivas sobre aranceles que dictó Donald Trump aparándose en Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional; más conocida como IEEPA.

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Donald Trump ha impuesto aranceles contra productos no fabricados en Estados Unidos.

BYD demanda a Estados Unidos… por su negocio de autobuses y baterías

El CIT hizo pública esta demanda el pasado 2 de febrero, pero ha sido la revista china Caijing quien ha publicado más detalles sobre el caso, tras hacerse con la documentación de esta demanda. Así, las empresas demandantes son las cuatro compañías principales de BYD en Estados Unidos: BYD America LLC -responsable de distribución y servicios en América del Norte-, BYD Coach & Bus LLC -que se dedica a la fabricación de autobuses eléctricos comerciales-, BYD Energy LLC -responsable de la distribución y comercialización de baterías- y BYD Motors LLC -la división de importaciones y ventas-.

Y estas cuatro compañías de BYD han elevado su demanda contra los estamentos más altos del Gobierno de Donald Trump: de entrada, contra el propio gobierno federal, pero también han incluido en la demanda al Departamento de Seguridad Nacional, Aduanas y Protección Fronteriza, a la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos e, incluso, al Departamento del Tesoro.

La demanda persigue impugnar hasta nueve órdenes ejecutivas y sus enmiendas emitidas desde febrero de 2025 e incluyen las referentes a los aranceles impuestos a México y Canadá, así como varios aranceles que EE.UU. elevó para los productos procedentes de China, incluidos los coches eléctricos. Pero es que la demanda de BYD va mucho más allá y se aleja, a priori, de su negocio de coches eléctricos para exigir la impugnación de los aranceles estipulados en contra de Brasil o incluso de la India.

Pero la demanda de BYD sí podría favorecer a sus coches eléctricos

La demanda que han interpuesto las cuatro compañías propiedad de BYD solicita a los tribunales que decidan si los demandados cuentan o no con la autoridad legal para imponer aranceles bajo el marco de la IEEPA; algo que el fabricante chino rechaza. Por por eso, también exige que todos esos aranceles sean declarados no válidos y que los demandados reembolsen todas las cantidades, más sus intereses, recaudadas.

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BYD fabrica anualmente unos 1.500 autobuses eléctricos en Estados Unidos.

Ahora bien, si BYD no vende coches eléctricos en Estados Unidos y, por ahora, no ha mostrado demasiado interés en hacerlo, ¿por qué ha interpuesto esta demanda? La razón es que BYD no fabrica ni vende coches eléctricos en Estados Unidos, pero sí que produce y comercializa tanto autobuses eléctricos -desde 2013, en una fábrica de más de 750 trabajadores en Lancaster, California- y grandes baterías acumuladoras de energía; dos negocios que generan entre 500 y 1.000 millones de dólares anuales en ganancias.

El ’problema’ es que BYD no ha sido la única compañía que ha interpuesto una demanda contra los aranceles hacia los productos extranjeros del Gobierno de Donald Trump. La primera fue la de un importador de vinos V.O.S. Selections, en abril de 2025; y que ya logró el fallo favorable del Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal, que determinó que Donald Trump carecía de la autoridad legal para imponer aranceles amparándose en la Ley bajo la IEEPA. Sin embargo, la Administración Trump apeló su decisión al Tribunal Supremo, que se prevé emita un fallo definitivo durante la primera mitad de este año.

Hasta entonces, y para evitar miles de juicios similares y la saturación del sistema, la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos o CIT ha declarado una “paralización de actuaciones” en estos casos, incluido el de BYD; hasta que se conozca el fallo del Tribunal Supremo.

Si la demanda del fabricante chino llegará a buen puerto, señalan desde la revista china Caijing, que los actuales negocios de BYD en Estados Unidos se verían fortalecidos al tener que abonar menos aranceles por sus importaciones de materiales desde China. Pero esta demanda también abriría a BYD las puertas a otras posibles importaciones. Y aquí es donde sí podrían entrar las de los coches eléctricos.

Siempre según la información de esta revista, el fallo en contra de los aranceles de Donald Trump podría facilitar las cosas si BYD quisiera acceder al mercado de Estados Unidos. No en vano, un fallo favorable podría hacer que los coches fabricados por BYD en Brasil accedieran al mercado estadounidense con aranceles inferiores al 15 %.

Y, sobre todo, reactivaría el posible acceso a Estados Unidos a través de México -en 2025, el mayor mercado en exportaciones para el fabricante chino, con más de 120.000 vehículos comercializados- y donde BYD pretendía levantar una fábrica; un proyecto que se anuló debido a la incertidumbre derivada de la posición contraria de Donald Trump a los coches eléctricos.