MINI podría estar preparando uno de los movimientos más llamativos de su historia reciente. Después de años creciendo en tamaño, alejándose bastante del concepto original del MINI clásico, la marca británica vuelve a estudiar seriamente el regreso de un coche urbano diminuto inspirado en el legendario Rocketman Concept del año 2011. Lo más llamativo es que esta vez el proyecto parece mucho más real que nunca.
La propia MINI ha confirmado que sigue trabajando internamente en la idea. Holger Hampf, jefe de diseño de la marca, ha reconocido que el proyecto continúa sobre la mesa y que el objetivo sería desarrollar un coche de apenas 3,6 metros de largo, prácticamente recuperando el espíritu de los MINI originales.

MINI quiere volver a sus raíces con coches pequeños
Para quien no lo recuerde, el MINI Rocketman original fue presentado en el Salón de Ginebra de 2011 y rápidamente se convirtió en uno de los concept cars más queridos de la marca. Presentaba una carrocería extremadamente compacta, diseño muy retro-futurista y soluciones urbanas ingeniosas. Pero el proyecto terminó congelándose porque fabricar un coche tan pequeño y rentable resultaba muy complicado incluso hace 15 años.
Ahora el contexto ha cambiado mucho, ya que Europa está impulsando cada vez más los pequeños eléctricos urbanos. De hecho, marcas como Renault, smart o Volkswagen preparan nuevos modelos compactos y relativamente asequibles pensados específicamente para ciudad. MINI parece haber entendido que existe nuevamente espacio para un coche pequeño con mucho diseño y personalidad.
MINI confirma el posible regreso del Rocketman tras 15 años de espera
En su intervención, Hampf confirmó que sí están trabajando en un MINI de tamaño aún más compacto y que él mismo lo considera un “proyecto apasionante”. No obstante, también sugirió que no todo es tan sencillo como aparenta. “Desde luego, estamos estudiando estos volúmenes y tratando de ver qué puede meter MINI en un coche tan pequeño de 3,6 metros. No es fácil. Lo dejo ahí”, concretó.

Él mismo aseguró que es especialmente complicado meter todo el equipamiento de seguridad y tecnología en un conjunto tan pequeño, aunque la evolución desde el 2011 ha sido considerable. “Existen nuevas normativas en materia de seguridad peatonal y tecnologías de sensores. La gente no quiere renunciar a las funciones avanzadas de asistencia al conductor, al control de crucero ni a nada de eso. Esto ha provocado un ligero aumento de tamaño. Estos coches incorporan muchísima tecnología en comparación con el MINI clásico o el prototipo Rocketman”, apuntó al medio Auto Express.
El smart #2 como instigador de este proyecto
Uno de los ‘rivales’ que más ha hecho por la llegada de este MINI Rocketman ha sido el smart #2. Desde su confirmación, hace unos meses, la marca británica se puso manos a la obra bajo el lema de “si smart puede, MINI también puede”. Recordemos que el nuevo modelo de smart será el sucesor espiritual del mítico ForTwo y que medirá apenas 2.792 mm cuando llegue al mercado, a comienzos del 2027.

El nuevo MINI Rocketman tendría una ventaja clara, pues sus cotas no serían tan compactas como el modelo del Grupo Geely. Aunque aún son muchas las preguntas que este coche suscita, lo cierto es que su batería debería tener una capacidad que rondaría los 30 kWh y su autonomía podría circular alrededor de los 300 km. Sería un coche especialmente ideado para la ciudad y su precio debería estar por debajo de los 30.000 euros. No obstante, hasta su presentación, todo esto no es más que mera especulación.