La seguridad de los motoristas se ha convertido en uno de los frentes que más preocupa actualmente a la DGT. Los últimos datos muestran una evolución que Tráfico quiere frenar: el 28% de las personas que han perdido la vida en carretera en lo que va de año circulaban en moto, pese a que las motocicletas representan aproximadamente el 16% del parque móvil español.
Pere Navarro, director de la DGT, ha reconocido que existe margen para mejorar esos registros, aunque admite que las particularidades de la moto complican la reducción de la siniestralidad frente a otros vehículos. El director general de Tráfico ha sido especialmente contundente al referirse a la situación: «No podemos seguir conviviendo con esas cifras de fallecidos y heridos graves. Son inasumibles».

Casi 150 motoristas muertos en poco más de medio año
A mediados de julio, el balance provisional contabilizaba 148 motoristas fallecidos en vías interurbanas, solo uno menos que en el mismo momento de 2025. El dato mantiene prácticamente intacto el problema respecto al ejercicio anterior, pese a las distintas medidas adoptadas durante los últimos años para proteger a este colectivo.
El cierre provisional de 2025 tampoco dejó una fotografía favorable. La DGT registró 304 motoristas fallecidos en carreteras interurbanas, cinco más que en 2024. En total murieron 1.119 personas en estas vías, por lo que los usuarios de motocicleta volvieron a representar una parte muy elevada de las víctimas dentro de los colectivos vulnerables.
Una de las líneas que Tráfico quiere potenciar es el chaleco airbag. Por ahora no existe una obligación general de utilizarlo, pero la DGT lleva tiempo promocionando esta protección y ha extendido su empleo entre los motoristas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Navarro considera que su incorporación entre los propios agentes resulta necesaria para reforzar el mensaje dirigido al resto de usuarios.
La normativa para las motos también cambia desde octubre

A esta estrategia se sumará la reforma del Reglamento General de Circulación, que entrará en vigor el 1 de octubre de 2026. Entre otras novedades, quienes conduzcan o viajen como pasajeros en una motocicleta tendrán que utilizar guantes de protección en vías interurbanas y calzado cerrado que cubra todo el pie en cualquier tipo de vía.
La reforma permitirá además que las motocicletas circulen por el arcén cuando exista congestión, bajo las condiciones establecidas por la norma, e incorporará el chaleco reflectante de alta visibilidad al equipamiento obligatorio que debe llevar la moto. Son medidas que llegan mientras la DGT y el sector buscan nuevas vías para reducir una siniestralidad que, por el peso que tienen los motoristas sobre el total de fallecidos, continúa siendo uno de los principales retos de la seguridad vial española.