BYD ha ejemplificado mejor que nadie el incansable ritmo de trabajo de la industria automovilística china. Los de Shenzhen no cejan en su empeño por liderar el mercado global. Siendo ya el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo, por encima de Tesla, BYD es capaz de actualizar un coche en cuestión de meses, contraviniendo todas las reglas hasta ahora escritas. El Salón del Automóvil de Chengdu ha sido el escenario elegido por la marca para desvelar una nueva generación del BYD Tang. La tercera en apenas 10 años de vida.
El Tang ha sido durante mucho tiempo el SUV más grande de BYD, aunque recientemente se ha visto superado por la aparición de modelos como el BYD Da Tang -su versión más premium-. Su lanzamiento original tuvo lugar en el 2015, pero desde entonces han sido muchas las cosas que han cambiado. En España disfrutamos actualmente de su segunda iteración, por lo que esperamos pronto recibir la última versión que acaba de ser presentada en China. El nuevo Tang disfruta de la última colección de novedades presentada por BYD a principios de año.
Batería Blade de segunda generación y carga rápida récord

El núcleo técnico del nuevo Tang reside en la adopción de la segunda generación de la batería Blade con tecnología de carga flash. La marca ofrece dos configuraciones de capacidad energética de alto voltaje: un paquete de 88,682 kWh y una variante superior de 105,792 kWh. En función de la versión elegida, el vehículo homologa una autonomía en ciclo CLTC de 730, 830 y hasta 850 kilómetros. Ambas emplean celdas LFP fabricadas por FinDreams, la filial de baterías de la propia BYD.
El comportamiento térmico y químico de las celdas permite un rendimiento de carga rápida en corriente continua sin precedentes. Bajo condiciones ideales, el sistema completa el ciclo de recarga del 10% al 70% en aproximadamente 5 minutos, alcanzando el 97% de capacidad en apenas 9 minutos. En condiciones de frío extremo, el proceso apenas requiere tres minutos adicionales para alcanzar los mismos parámetros. BYD ya ha instalado sus primeros puntos de carga ultrarrápida en Europa, incluyendo el primero en España localizado en Madrid.
Rendimiento y dimensiones

En el plano dinámico y estructural, el nuevo Tang equipa un motor eléctrico principal que entrega una potencia máxima de 300 kW, equivalentes a 408 CV, lo que le permite alcanzar una velocidad punta de 250 km/h. Estas prestaciones mecánicas se integran en una carrocería de proporciones generosas, concebida para maximizar la habitabilidad de sus cinco ocupantes a lo largo de 5.045 milímetros de longitud, 1.980 milímetros de anchura y 1.760 milímetros de altura, todo ello articulado sobre una distancia entre ejes que alcanza los 2.950 milímetros.
El comportamiento en carretera se beneficia de la integración del sistema de control de carrocería inteligente DiSus-A. El Tang de tercera generación incorpora una suspensión neumática de doble cámara combinada con una función de lectura predictiva del asfalto, ajustando la firmeza del amortiguador en milisegundos antes de superar irregularidades. Asimismo, todas las variantes incorporan de serie el conjunto de guiado God's Eye B con un sensor LiDAR sobre el techo, permitiendo la navegación asistida en entornos urbanos y autopistas junto a maniobras de estacionamiento automatizado.
¿Cuándo podemos esperar la llegada del nuevo Tang?
Su reciente lanzamiento, acompañado del nuevo BYD Han, adelanta un calendario muy exigente para los trabajadores de las fábricas de la compañía. Con su habitual ritmo de trabajo, la empresa espera poder introducir las primeras unidades en la calle con la llegada del otoño. Como es lógico, BYD realizará las primeras entregas en China. En Europa no debemos esperarlo antes del primer semestre del curso que viene. En cuanto a precios, siguiendo la habitual estrategia de los de Shenzhen, el nuevo Tang, con más equipamiento, calidad y autonomía, costará apenas unos euros más que el actual, disponible por un mínimo de 70.000 euros sin ofertas o descuentos.