Chery demuestra que las marcas chinas van a por todas en Europa: ya no se conforman solo con exportar sus coches eléctricos

La dueña de marcas como Ebro, Omoda y Jaecoo abrirá un centro de investigación y desarrollo en Reino Unido.

sala investigacion y desarrollo
El grupo asiático quiere encabezar una nueva fase en el continente. Gemini
24/08/2026 15:30
Actualizado a 24/08/2026 15:30
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La estrategia de las firmas asiáticas de coches en Europa está experimentando una metamorfosis. Si en una primera fase las marcas procedentes de China desembarcaron en los concesionarios con modelos de exportación, ahora quieren afianzar su posición en el mercado apostando por el desarrollo local.

Uno de los ejemplos más claros lo protagoniza el gigante Chery, que no se conforma con el éxito que ya tienen marcas como Omoda y Jaecoo y acaba de certificar que la etapa de ser simples exportadores ya forma parte del pasado. Su estrategia pasa por echar raíces profundas en suelo europeo con un centro de investigación y desarrollo.

Chery
Chery no se conforma con ser un exportador.

Un centro de ingeniería para adaptar el producto al cliente local

Chery ha oficializado la apertura de un nuevo centro de investigación e ingeniería en Millbrook, Reino Unido. El objetivo de esta nueva instalación es claro: concebir, poner a punto y homologar sus nuevos vehículos eléctricos e híbridos atendiendo a las exigencias específicas de los conductores y las carreteras europeas.

Hasta la fecha, la estrategia habitual de muchos fabricantes emergentes consistía en desarrollar las plataformas en su país de origen para comercializarlas después a escala global con algunos ajustes menores. Sin embargo, la puesta en marcha de estas instalaciones británicas, prevista para finales de otoño de este año, demuestra que Chery comprende que el mercado europeo exige una puesta a punto diferente. Las dinámicas de conducción, los estándares de seguridad y hasta el comportamiento del chasis a altas velocidades requieren un desarrollo sobre el terreno.

El grupo Chery se ha convertido en uno de los fabricantes más importantes a escala mundial.
El grupo quiere desarrollar modelos por y para el continente.

Este centro no trabajará de forma aislada, sino que se coordinará con la red global de diseño e ingeniería que la compañía tiene en diferentes regiones. La meta es eliminar la brecha de percepción que distanció históricamente al coche asiático del gusto europeo, asegurando que los futuros lanzamientos de la marca ofrezcan el tacto de conducción y la precisión dinámica que exige el usuario local.

De la exportación a la integración industrial

La creación de este centro de I+D solo es una pieza dentro de un proyecto mucho más amplio. Chery está ejecutando un plan de implantación industrial completa en Europa, poniéndose a la cabeza de un movimiento que va más allá de la simple actividad comercial. Esta estrategia abarca desde la producción hasta el desarrollo local, pasando por alianzas de calado en diversos países de la Unión Europea.

Chery aspira a conquistar el mundo. Ya lo está haciendo con todas sus marcas.
Las nuevas instalaciones se abrirán en otoño de 2026.

Al diseñar y ensamblar vehículos en el continente, el grupo asiático no solo busca optimizar la logística y eludir las barreras arancelarias que se imponen a los vehículos importados desde China. La meta es construir una reputación de permanencia a largo plazo. La presencia física con infraestructura de ingeniería transmite confianza tanto a las redes de distribución como al comprador final, garantizando un soporte técnico directo y adaptado a las normativas comunitarias.

La transición desde el modelo de exportación masiva hacia la integración local demuestra el punto de madurez en el que está la industria del automóvil chino. Gigantes como Chery ya no buscan competir solo por precio con modelos de acceso, sino mediante productos concebidos por y para el mercado europeo, manteniendo la competitividad en aspectos clave como la electrificación, la conectividad y la eficiencia energética.

Fachada Chery
Las marchas chinas buscan consolidarse en el mercado europeo.

Un cambio muy grande para el mercado de la movilidad

El paso dado por Chery sienta un precedente que redefine la competencia en el sector de la movilidad sostenible. Las marcas europeas tradicionales ya no solo compiten contra automóviles fabricados al otro lado del planeta, sino contra rivales que utilizan sus mismos métodos de desarrollo, prueban en sus mismas carreteras y contratan talento técnico local.

Esta evolución beneficia al consumidor de forma directa, que se encuentra ante una oferta de vehículos electrificados cada vez más sofisticada, con estándares de calidad homologados a la exigencia europea y un desarrollo adaptado a nuestras infraestructuras. La ofensiva de Chery confirma que la presencia de las firmas chinas en Europa no es un fenómeno coyuntural, sino un profundo cambio en el mapa automotriz mundial, donde la ingeniería local es el nuevo campo de batalla.