El Gobierno alemán ha activado una nueva ronda de financiación para acelerar la electrificación del transporte público en autobús. El anuncio lo ha hecho el ministro federal de Transporte, Patrick Schnieder, tras anunciar que 151 empresas recibirán un total de 417 millones de euros, una partida destinada a apoyar la adquisición de 1.887 nuevos autobuses eléctricos.
En su comunicación oficial, el Ejecutivo sostiene que más de 2.200 autobuses eléctricos financiados por el programa ya están en funcionamiento y que ese despliegue ha permitido evitar más de 130.000 toneladas de CO₂ en comparación con autobuses diésel.

Un apoyo total de más de 1.500 millones de euros
La financiación forma parte de la directriz federal que Alemania mantiene desde 2021 para impulsar sistemas de propulsión alternativos en autobuses de transporte de pasajeros. El ministerio sitúa el apoyo acumulado desde ese año en torno a 1.500 millones de euros.
El plan también contempla la infraestructura necesaria de carga o repostaje y estudios de viabilidad, además de priorizar autobuses eléctricos de batería y modelos de pila de combustible, con biometano incluido en etapas anteriores. Parte de los fondos se cofinancia a través de la Facilidad Europea de Recuperación y Resiliencia dentro del plan alemán de recuperación.
Schnieder adelantó además que el ministerio publicará una nueva guía de financiación en primavera y abrirá una nueva convocatoria, con hasta 500 millones de euros previstos para 2026. Electrive añade que el Gobierno revisará resultados del programa antes de lanzar el siguiente tramo de ayudas.
¿Cuáles son los planes en España?
En nuestro país no hay un paquete único tan concentrado la adquisición de autobuses eléctricos como el alemán, pero sí dos palancas públicas claras que están empujando la compra de autobuses eléctricos y la infraestructura. La principal vía es el programa del Plan de Recuperación para Zonas de Bajas Emisiones y transformación sostenible del transporte urbano, que cuenta con una provisión de 1.500 millones de euros y que ya se han materializado dos convocatorias.

De esas dos convocatorias, la primera fue de 1.000 millones y la segunda de 500 millones, según el propio resumen oficial publicado para la convocatoria 2022. Ese dinero se usa para muchas actuaciones, pero incluye explícitamente material rodante limpio y, en la práctica, proyectos de compra de autobuses eléctricos dentro de las resoluciones. En la orden de concesión de la primera convocatoria aparecen proyectos como la “renovación y ampliación de 8 autobuses eléctricos” en flota urbana.
En paralelo, existe el programa de transformación sostenible de flotas para transporte por carretera de viajeros y mercancías, que el Gobierno amplió en 50 millones hasta 450 millones de euros en 2024, según entidades del sector y medios especializados.
Para entender el ritmo real, lo más útil es mirar licitaciones y compras de grandes operadores. EMT Madrid: licitó 120 autobuses eléctricos para entregas entre finales de 2026 y marzo de 2027. Mientras, Barcelona adjudicó 19 articulados eléctricos por 17,24 millones.
En el caso de EMT Valencia, este incorporó 26 nuevos buses eléctricos e híbridos y anunció una inversión de 118 millones para sumar 161 vehículos más entre 2026 y 2027, con objetivo de que el 93% de la flota sea de bajas emisiones en 2027. Y, si cogemos a Ibiza como ejemplo, cuenta con un nuevo contrato que incluye una flota de 100 autobuses, incluyendo 64 eléctricos y 3 híbridos, desde abril de 2026.
