¿Son mejores los sistemas traseros de suspensión flotante para las bicicletas eléctricas? Es una pregunta bastante difícil de contestar, ya que nuestra experiencia nos demuestra que hay sistemas que no son flotantes y tienen un rendimiento óptimo. Pero la teoría, más o menos, viene a decir que uno flotante tiene unas características que mejoran el comportamiento de la suspensión trasera y eso, en bicicletas más comprometidas como son las eléctricas (más peso, más velocidad) es un punto a favor.
Cuando hablamos de una bicicleta, solemos indicar si el sistema de suspensión trasero es flotante o no, pero poco profundizamos porque necesitaríamos lo que estamos haciendo en este preciso instante: realizar un artículo entero para ello. Así que esperamos que con este reportaje aclaremos las dudas que hayan podido surgir entorno a los sistemas de este tipo.

En esencia, ¿qué es un sistema trasero flotante?
Empecemos por lo básico: un sistema de suspensión 'normal' (no flotante) lleva un triángulo trasero (puede ser rígido o llevar algún tipo de articulación) o basculante que se ancla, por un lado, al cuadro principal mediente un pivote de giro fijo y, por otro lado, al amortiguador. Si va anclado al amortiguador directamente, se llama 'monopivote' y si lleva algún tipo de pieza intermedia (una bieleta, lo más habitual) se llama 'monopivote articulado'.

Ahora, si a ese triángulo trasero o basculante, le ponemos otra pieza intermedia entre él y el cuadro principal, haremos que este pueda 'flotar' cuando la suspensión se comprima, consiguiendo el mencionado sistema flotante de suspensión. A veces, se introduce una sola pieza (bieleta) y otras veces incluso dos, eso dependerá del diseño que cada fabricante desarrolle y que mejor se adapte a las características de funcionamiento que quiera conseguir.
Una alternativa a estos sistemas que poco a poco ha ido desapareciendo ha sido el amortiguador flotante: en este caso, el basculante se ancla de manera solidaria al cuadro pero comprimiendo al amortiguador por las dos partes, haciendo que sea este elemento el que flote.
Y, ¿qué ventajas puede tener esto?
Una sistema de suspensión se encuentra con grandes desafíos cuando circula por lugares abruptos: no se trata solamente de que la rueda 'suba y baje' cuando se encuentra obstáculos. A veces, cuando en momentos en los que se comprime el sistema 'tiramos de freno' se pueden producir efectos negativos que impiden un buen trabajo de la suspensión: se endurece el sistema, haciendo que no trabaje correctamente, por lo que comienzan a aparecer indeseados rebotes.

O cuando pedaleamos con fuerza, también producimos un efecto de compresión o bamboleo de la suspensión, algo negativo porque hace que perdamos potencia por dicho efecto en la compresión. Además, repercute muy negativamente en la tracción, así que cuando subamos por senderos algo rotos, dicho efecto hará que perdamos agarre y, en consecuencia, potencia (tanto nuestra como del motor). También pasa que, al comprimirse la suspensión, tense la cadena y tire de los pedales. Este efecto en las bicicletas eléctricas está muy minimizado por el hecho de que el eje del pedalier se desacopla en esas situaciones....

Un sistema flotante tiene la dura tarea de minimizar todos esos efectos negativos para que la suspensión trabaje de manera óptima y podamos aprovechar la potencia. Y también que en descensos la rueda vaya lo más pegada al suelo, leyendo el terreno con la mayor sensibilidad y precisión.

Por ejemplo, un sistema flotante tiene el punto que une el basculante al cuadro, llamémosle, virtual, porque no es fijo, sino que va cambiando de posición. Eso hace que la rueda no dibuje un arco constante cuando se comprime, sino que realiza diferentes trayectorias según sea el impacto recibido en la rueda. Pero es que, además, está diseñado para que las posibles compresiones llegadas por la frenada o pedalada no interfieran, por lo que estos sistemas minimizan dichos efectos mejor que los monopivotes.

Un sistema flotante no alarga, evidentemente, el recorrido de la rueda trasera pero, al dibujar distintos arcos (en ocasiones, el eje de la rueda puede llegar a hacer una especie de 'eses') la progresividad va cambiando de manera mucho más evidente que en un sistema convencional, por lo que el recorrido de la suspensión es más aprovechable.
Aunque son prácticamente testimoniales los sistemas con amortiguador flotante, diremos que las ventajas de estos radican en una sensibilidad a la hora de leer el terreno muy alta, lo que ayuda a filtrar enormemente las irreguaridades de baja intensidad y alta frecuencia.
Desventajas, también las hay...
Para un fabricante, un diseño de este tipo tiene una complejidad extrema, encareciendo el producto. Aunque, todo sea dicho de paso, a día de hoy el montante final que nos llega a los usuarios poco depende de ello (al menos así lo creemos), viendo el precio que tienen algunas unidades que ofrecen sistema más simples.

Lo que está claro es que, de cara a nosotros, dichos sistemas flotantes repercuten en un mayor mantenimiento. Si tenemos más puntos de giro (cada bieleta lleva los suyos), tendremos más piezas que sustituir para tener un correcto funcionamiento. Se ha hablado también como un aspecto negativo del mayor peso de estos al tener más piezas, pero con los buenos materiales que se usan hoy en día, dicho incremento, y más en una bicicleta eléctrica, es despreciable.
Sistemas de suspensión flotante más populares en bicicletas eléctricas
Con el basculante flotante nos encontramos ilustres sistemas como son el Maestro de Giant, que tiene una bieleta o el elaborado VPP de Santa Cruz (que ya solo monta la Heckler SL) que ancla el triángulo trasero mediante dos bieletas.
Este VPP (Virtual Pivot Point) fue desarrollado por el diseñador Dave Weagle que también es responsable del sistema DW-Link que utilizan firmas como Ibis y Pivot, aunque en este caso también se recurre a una sola bieleta.

Otro sistema que ya un icono entre las bicicletas eléctricas es el Sixfinity de Yeti, un sistema flotante con una bieleta que diferencia en el basculante hasta seis partes móviles.

Dentro de nuestras fronteras, nos encontramos con la firma catalana Unno y su especial sistema Unno Virtual Pivot con un espectacular basculante anclado mediante dos bieletas. Pero, un sistema que lleva años en el mercado y no deja de soprender es el Zero Suspension System de la alicantina Mondraker que tiene tanto el basculante como el amortiguador anclados de manera flotante, aunando las virtudes de cada sistema.

Conclusión
Las características de estos sistemas flotantes se aprecian en marcha, aunque los monopivotes cada vez tiene un desarrollo más elaborado que los va acercando. Los que hemos probado estos sistemas advertimos un funcionamiento más preciso; parece que a la rueda le cuesta separarse del suelo, sea cual sea el escenario.

Si bajamos, notamos que es muy difícil que la rueda vaya 'rebotando' y si subimos por senderos técnicos, es casi imposible que pierda tracción. No se comprimen en exceso al pedalear, no advirtiéndose comportamientos extraños. Una bicicleta eléctrica de montaña, como decíamos al principio, tiene unas exigencias altas, al poseer unas prestaciones mayores (pueden bajar muy rápido y subir aún más rápido) y peso mayor, por lo que cuanto más preciso sea el sistema, mejor.