Los únicos vehículos que China está electrificando no son los turismos o los camiones. De hecho, también está llegando con fuerza al sector de la maquinaria pesada. Una de las últimas demostraciones de esta transformación es la nueva LiuGong 870HE, una enorme cargadora de ruedas totalmente eléctrica diseñada para trabajar en algunas de las condiciones más exigentes de la construcción, la minería o la gestión de canteras.
El modelo, desarrollado por el fabricante chino LiuGong, representa uno de los ejemplos más avanzados de electrificación aplicada a equipos industriales de gran tamaño. No hablamos de una pequeña máquina urbana, como ya hemos conocido en otras ocasiones, sino de una cargadora con un peso operativo de casi 25 toneladas y una capacidad suficiente para mover miles de toneladas de material cada jornada.

423 kWh de batería para mover hasta 7,5 toneladas
La fuente de alimentación principal de la LiuGong 870HE es una enorme batería de química LFP (litio-ferrofosfato) con 423 kWh de capacidad, la cual es suministrada por la empresa CATL. A diferencia de otras mecánicas basadas en baterías intercambiables, LiuGong ha optado por un sistema completamente integrado dentro de la estructura del vehículo, al más puro estilo coche eléctrico de marcas como BYD, por ejemplo.
Esta batería se encarga de alimentar a un motor eléctrico con una potencia nominal de 280 CV. Su configuración, en pleno trabajo operativo, le permite ofrecer una capacidad de carga útil de 7.500 kg y trabajar con una cubeta estándar de hasta 4,7 metros cúbicos. Las cifras son propias de una gran cargadora convencional. Su fuerza de arranque alcanza los 221 kN, mientras que el peso operativo se sitúa en 24.640 kilogramos, para ser exactos.
Todo ello permite afrontar tareas intensivas como la carga de áridos, el movimiento de tierra o el trabajo en explotaciones mineras. Además, la velocidad máxima puede alcanzar los 40 km/h, una cifra más que suficiente para desplazamientos dentro de grandes instalaciones industriales o explotaciones mineras, por ejemplo.
Una máquina de obra pesada con recarga rápida
Uno de los grandes retos de la maquinaria eléctrica pesada es evitar largos periodos de inactividad durante la recarga. LiuGong ha tratado de resolver este problema dotando a la 870HE de compatibilidad con sistemas de carga rápida en corriente continua de hasta 300 kW. Según los datos de la compañía, es posible pasar del 10% al 80% de batería en apenas una hora. Esto permite aprovechar pausas programadas o cambios de turno para recuperar buena parte de la energía consumida durante la jornada.

El sistema incorpora además refrigeración líquida inteligente para mantener las baterías dentro de su rango óptimo de funcionamiento, incluso en condiciones extremas. LiuGong asegura que la máquina está preparada para operar en temperaturas exteriores de entre -40 y 85 grados centígrados. Su robustez es una prioridad. Tanto el sistema de gestión de baterías como los motores eléctricos cuentan con elevados niveles de protección frente a agentes exteriores, como el polvo, el agua y otros elementos habituales en entornos de obra.
La maquinaria de obra como gran elemento de importancia
Aunque los coches eléctricos suelen acaparar toda la atención mediática, es precisamente en sectores como la construcción donde la electrificación podría tener el mayor impacto real. La eliminación de emisiones locales mejora la calidad del aire en espacios cerrados, reduce significativamente el ruido y disminuye los costes de mantenimiento asociados a los motores diésel.
El auge de este tipo de soluciones también refleja el cambio que está viviendo la industria pesada. La presión regulatoria, la búsqueda de menores costes operativos y los avances en tecnología de baterías están acelerando una transición que hace apenas unos años parecía impensable.