Movilidad sostenible y consenso político: la clave para un futuro más limpio

La transición hacia una movilidad más limpia y sostenible requiere de la colaboración de todas las partes implicadas, garantizando que ningún ciudadano se queda atrás.

Para avanzar en la descarbonización del transporte es necesario un proyecto de país que aúne a todas las partes.
Para avanzar en la descarbonización del transporte es necesario un proyecto de país que aúne a todas las partes.
21/04/2026 14:00
Actualizado a 21/04/2026 14:00

La movilidad sostenible se ha convertido en uno de los retos indiscutibles al que se enfrenta la sociedad española en su conjunto. Nuestro país es protagonista de una renovación y transformación sobresalientes en lo que respecta a la configuración de su modelo de movilidad, como consecuencia del impulso de los objetivos climáticos europeos, la evolución tecnológica o las nuevas demandas de los propios ciudadanos.

Sin embargo, para que esta transición sea realmente efectiva, no basta tan solo con innovación, inversión o regulación. Hace falta otro ingrediente, algo más profundo: consenso político y visión compartida de país.

Esta fue precisamente una de las principales conclusiones que dejó la jornada celebrada por el Círculo Neutral in Motion, “Impulsando la movilidad sostenible” en la Sala Ernest Lluch del Congreso de los Diputados. Un nuevo hito alcanzado por todas las asociaciones empresariales que conformamos esta gran alianza, pues conseguimos reunir en la Cámara Baja tanto a representantes de la industria de la automoción española como a miembros de los diferentes grupos parlamentarios con un objetivo común: debatir cómo avanzar hacia una movilidad sostenible, accesible y competitiva para todos.

El hecho de que esta conversación se produjera en el propio Congreso no es un detalle menor, pues la transición hacia una movilidad descarbonizada y baja en emisiones no es únicamente una cuestión tecnológica o industrial; es también una cuestión de política pública y estabilidad regulatoria.

Una transformación que pasa por una visión compartida

Este camino hacia la descarbonización de nuestra movilidad es un proceso complejo, pues afecta a diferentes eslabones de gran envergadura: industria, energía, infraestructuras, empleo, fiscalidad, innovación y, por supuesto, los hábitos y costumbres de millones de ciudadanos.

España cuenta con una posición más que relevante en el sector automoción. Podemos decir con orgullo que somos el segundo fabricante de vehículos y el primer fabricante de vehículos industriales en Europa. Además, disponemos de un tejido industrial sólido, con fabricantes, proveedores tecnológicos, distribuidores y operadores de movilidad que generan millones de puestos de empleo y gran valor añadido en todo el territorio nacional.

Preservar y fortalecer nuestra posición en este contexto de transformación global exige una hoja de ruta clara y estable. Por ello, durante nuestra jornada remarcamos la necesidad de contar con un marco regulatorio predecible, homogéneo y coordinado por todos los agentes implicados, tanto públicos como privados, que permita a nuestra industria planificar con seguridad y acelerar la transición tecnológica.

Una transición también socialmente sostenible

Otra de las grandes cuestiones abordadas durante el encuentro fue que la movilidad sostenible debe construirse pensando en las personas. La movilidad es un derecho esencial que nos permite a todos y cada uno de nosotros acceder a donde queramos. Por ello, cualquier política de descarbonización debe garantizar que las soluciones sostenibles sean también accesibles y asequibles para cualquier tipo de ciudadano, sin distinción de su nivel de renta o lugar de residencia.

Una premisa que implica abordar cuestiones clave como:

  • La renovación del parque automovilístico, uno de los más envejecidos de Europa, con el vehículo de ocasión de hasta cinco años como palanca aceleradora.
  • Un despliegue de infraestructuras de recarga que refuerce el equilibrio territorial.
  • La inclusión de todas las opciones de movilidad que permitan al ciudadano escoger la alternativa que mejor se adecúe a sus necesidades.

Si la transición ecológica se percibe como algo lejano, complejo o inaccesible, el riesgo es evidente: perderemos el apoyo social necesario para llevarla a cabo. Posicionar al ciudadano en el centro de cualquier política de movilidad no se reduce a una cuestión de equidad, es más una condición imprescindible para que la transición tenga éxito.

El valor del diálogo entre industria y política

Este tipo de espacios, como la jornada “Impulsando la movilidad sostenible”,  son fundamentales porque permiten algo que a menudo se echa en falta en el debate público: una conversación basada en datos, conocimiento técnico y visión a largo plazo.

La transformación real de nuestra movilidad requiere integrar las capacidades de la industria, la experiencia de los operadores de movilidad, el conocimiento tecnológico de los proveedores, la visión de los legisladores y, por supuesto, las necesidades reales de los ciudadanos.

El consenso político no significa ausencia de debate. Significa que, pese a las diferencias legítimas entre partidos, existe un acuerdo básico sobre el rumbo estratégico del país. Un rumbo claro: descarbonizar el transporte sin perder competitividad industrial y garantizando el acceso a la movilidad para todos los ciudadanos.

Un proyecto de país

España tiene ante sí una oportunidad histórica para consolidarse como un actor relevante en la movilidad del futuro. Contamos con industria, talento tecnológico y capacidad de innovación.

Pero transformar esa oportunidad en realidad requiere entender que la transición hacia una movilidad sostenible no es solo una agenda sectorial. Es un proyecto de país como así se ha reflejado en el Plan España Auto 2030. Un proyecto que requiere inversión, planificación, innovación y colaboración. Pero, sobre todo, consenso político y una clara colaboración público-privada.

Nuestra jornada en el Congreso de los Diputados demostró que ese espacio de diálogo existe y que hay voluntad de construirlo. La movilidad sostenible y el consenso político no son debates independientes, son dos caras de la misma moneda.

Porque la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente y accesible solo será posible si somos capaces de avanzar juntos.

Y ese, precisamente, es el espíritu que impulsa al Círculo Neutral in Motion.