Abandonado en California el SUV eléctrico chino de 1.000 CV que quería competir con Tesla tras una inversión de 136.000.000 €

Hallado cubierto de polvo en California, el SF7 resume el fracaso del plan con el que una firma china quiso fabricar coches eléctricos en Estados Unidos.

SF7 abandonado
SF Motors quiso fabricar este SUV eléctrico en EE.UU., pero el proyecto se frenó.
14/04/2026 12:30
Actualizado a 14/04/2026 12:30

Unas imágenes aparecidas en California muestran algo más que un coche olvidado en un aparcamiento. El vehículo localizado en Milpitas, en el entorno de las antiguas instalaciones de SF Motors, es un prototipo muy avanzado del SF7, un modelo con el que la compañía china quiso abrirse paso en Estados Unidos en plena explosión del coche eléctrico. El paso del tiempo, el polvo acumulado y el deterioro visible del habitáculo han convertido ese prototipo en la huella material de un proyecto que nunca llegó a la calle.

Carscoops sostiene que el coche encontrado parece una evolución casi definitiva del SF7 presentado en 2018, con paragolpes rediseñados, pasos de rueda modificados, ópticas más convencionales y detalles propios del mercado estadounidense, como los intermitentes ámbar. Todo ello sugiere que aquel vehículo estaba más cerca de la homologación que del simple escaparate de un salón del automóvil.

SF Motors SF7 Prototype abandonado
El SF7 hallado en California era un prototipo muy avanzado del SUV eléctrico.

El proyecto que se quedó a medio camino

Para entender por qué este hallazgo resulta relevante hay que volver a 2018. Aquel año, SF Motors anunció una ofensiva industrial ambiciosa en Norteamérica y compró la antigua planta de AM General en Mishawaka, Indiana, con la idea de fabricar allí las versiones de producción de los SF5 y SF7. La compañía habló entonces de una inversión de 160 millones de dólares, unos 136.000.000 euros, una capacidad anual de 50.000 vehículos y la creación de hasta 467 empleos antes de 2020.

El grupo quería fabricar coches eléctricos en suelo estadounidense y colocarse en el segmento de mayor visibilidad comercial, el de los SUV eléctricos de altas prestaciones. En ese contexto nació el SF7, presentado entonces como un SUV o crossover eléctrico con arquitectura específica, hasta cuatro motores, una potencia anunciada de hasta 1.000 CV y una autonomía estimada de unos 483 kilómetros. Sobre el papel, era una propuesta pensada para mirar de frente al terreno que dominaba Tesla.

SF Motors SF7 Prototype abandonado
El interior acumula polvo y suciedad, y empieza a tener un deterioro de los materiales.

Lo llamativo hoy es que el coche encontrado en California muestra una silueta que sigue pareciendo actual, con una carrocería de techo muy tendido, a medio camino entre el SUV coupé y el fastback, y un interior presidido por una gran pantalla vertical y una instrumentación digital. Precisamente ese diseño más próximo a la serie es lo que refuerza la impresión de estar ante un modelo que se quedó detenido en la última curva del desarrollo.

El contexto de la época ayuda a explicar por qué ocurrió. En 2019, ya bajo la marca Seres, la empresa dejó en suspenso sus planes en Estados Unidos y anunció recortes en su sede de Silicon Valley. Green Car Reports informó entonces de que la dirección atribuía esa decisión al debilitamiento del mercado chino y a un entorno comercial imprevisible con Estados Unidos. La fábrica de Indiana quedó parada y el lanzamiento americano se enfrió antes de llegar a la fase comercial.

Ese frenazo explica también por qué el SF7 nunca llegó a venderse mientras otros proyectos de la casa sí encontraron una salida. El SF5, más pequeño, acabaría derivando en modelos comercializados después por Seres, y la propia Carscoops vincula esa evolución con el Seres 5 y con el Aito M5 desarrollado junto a Huawei. El grupo, por tanto, no desapareció, pero sí cambió de rumbo y dejó atrás la idea de entrar en Estados Unidos con una gama propia fabricada allí.

También conviene separar lo que fue promesa de lo que llegó a verificarse. Las cifras de 1.000 CV, 0 a 100 km/h en poco más de 3 segundos y una autonomía holgada formaban parte de la presentación inicial del proyecto, pero el SF7 nunca alcanzó producción y, por tanto, esas especificaciones no llegaron a ser contrastadas en un modelo comercial. El interés del hallazgo no está en lo que el coche demostró en la carretera, sino en lo cerca que aparentemente estuvo de intentar hacerlo.

SF Motors
Así lucía el SF7 cuando se presentó por primera vez en 2018.

Mientras ese prototipo sigue inmóvil en California, acumulando polvo y deteriorándose, el grupo que estuvo detrás del proyecto ha logrado consolidar otra estrategia en China. Seres informó en enero de 2026 de que Aito, la marca desarrollada junto a Huawei, había alcanzado el millón de vehículos producidos. Dicho de otro modo, la empresa encontró una vía de crecimiento, pero no fue la que había imaginado cuando compró una fábrica en Indiana y preparaba el SF7 para el mercado estadounidense.

Por eso este coche abandonado resume un fracaso industrial concreto, pero también una lección más amplia sobre la movilidad eléctrica reciente. En este sector no basta con enseñar un prototipo avanzado ni con anunciar grandes cifras de potencia o autonomía. Hace falta convertir todo eso en una cadena de producción, una homologación completa, una red comercial y un calendario capaz de resistir los cambios del mercado. El SF7 prometió entrar en esa carrera y se quedó, literalmente, aparcado a un lado.