En un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad energética, España empieza a mirar la movilidad eléctrica con una nueva perspectiva: no solo como solución ambiental, sino como pieza clave de su independencia energética. A pocas semanas de la 11ª edición de VEM - Vehículos Eléctricos Madrid, Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE -asociación que organiza y promueve este certamen-,
reflexiona sobre el papel estratégico del vehículo eléctrico en la resiliencia del país y sobre cómo esta feria, más que nunca, conecta tecnología, industria y ciudadanía en torno a un objetivo común: reducir la dependencia exterior y construir un modelo energético más autónomo, eficiente y sostenible.
PREGUNTA. Estamos a pocas semanas de la 11ª edición de VEM - Vehículos Eléctricos Madrid-, feria urbana de referencia en España, con más de 10 años de existencia. ¿Qué hace que esta edición sea tan especial y relevante para España en 2026?
RESPUESTA. Esta edición llega en un momento único. La sociedad está tomando conciencia de que la independencia energética de España no es solo un objetivo ambiental, sino un factor estratégico de resiliencia nacional. La movilidad eléctrica, combinada con un aumento en generación renovable, se convierte en un instrumento clave para reducir nuestra dependencia energética externa. VEM 2026 quiere reflejar esto: más contenido, más experiencias y más oportunidades de conectar al público y a las empresas con esta realidad en torno a la experiencia de uso de vehículos eléctricos tecnológicamente avanzados y asequibles para buena parte de la ciudadanía y empresas.
P. ¿Cómo refleja la feria esta conexión entre vehículo eléctrico y transición energética?
R. Desde siempre hemos diseñado un recorrido integral: desde la exposición y prueba de los últimos modelos de vehículos eléctricos hasta soluciones de recarga inteligente. La idea es que tanto el público general como los profesionales vean cómo el vehículo eléctrico no es solo movilidad, sino también una palanca de independencia energética. La feria demuestra que la electricidad que mueve nuestros coches puede ser energía limpia, local y estratégica para el país.
P. En términos de industria y empresa, ¿qué valor añadido aporta esta edición?
R. La edición de 2026 es más relevante que nunca para la industria porque permite mostrar soluciones completas: desde el vehículo hasta la recarga, pasando por integración con energías renovables y almacenamiento. Además, los operadores y fabricantes pueden interactuar con decisores públicos y privados, consolidando España como un hub europeo de movilidad eléctrica y soluciones energéticas inteligentes.
P. La feria se celebra, por primera vez desde su creación, en Madrid Río. ¿Qué ventajas tiene este emplazamiento?
R. El cambio de ubicación se debe, en primer lugar, al inicio de obras en la plaza de Colón, donde siempre se ha celebrado. Pero resulta que Madrid Río es también un espacio icónico y accesible para los madrileños, lo que nos permite acercar la movilidad eléctrica a la ciudadanía y generar experiencias reales.
Más allá del contenido profesional, queremos que el público vea cómo los vehículos eléctricos se integran en la vida urbana y cómo esta integración contribuye a una ciudad más sostenible y a un país más independiente energéticamente.
P. Para un ciudadano y para el visitante de VEM, ¿qué mensaje estratégico debería llevarse de esta feria?
R. Que el coche eléctrico es accesible, atractivo; que hay infraestructuras de recarga pública que dan respuesta a todas las necesidades de corta, media y larga distancia; que cuenta con un portafolio impresionante de modelos y que ofrece una experiencia única de uso, ligada a la digitalización y la conectividad, que sorprende a cada usuario que lo prueba, de modo que solemos decir que quien prueba un vehículo eléctrico, no vuelve a la combustión.
Pero, además, cada vehículo eléctrico no es solo un coche o una moto, sino una decisión estratégica que impacta en nuestra independencia energética.
Cada carga, cada innovación en recarga inteligente y almacenamiento, fortalece nuestra resiliencia. La feria VEM no solo va de movilidad; es un punto de encuentro para entender cómo España puede liderar la transición energética desde la demanda, integrando la tecnología, la industria y la conciencia social.
P. Para cerrar, ¿qué espera que logre esta 11ª edición de VEM en términos de impacto social y estratégico?
R. Esperamos que sea un catalizador de conocimiento y acción. Que ciudadanos, empresas y administraciones salgan con la idea clara de que la movilidad eléctrica es un pilar de nuestra soberanía energética y de la sostenibilidad del país.
Queremos que la gente vea que España tiene todos los recursos para liderar esta transformación y que cada paso hacia el vehículo eléctrico y la recarga inteligente es un paso hacia un país más independiente y resiliente.