Nadie daba un duro por estas baterías, pero ahora el mayor fabricante del mundo quiere fabricar muchas más

Las baterías de sodio ganan terreno en China como la alternativa mecánica definitiva para democratizar el coche eléctrico barato, desafiando el dominio del litio actual.

CATL ha recibido el pedido más grande de la historia de las baterías de sodio.
CATL ha recibido el pedido más grande de la historia de las baterías de sodio.
21/05/2026 11:00
Actualizado a 21/05/2026 11:00

Los coches no son lo único que ha evolucionado durante los últimos años. El campo de las baterías ha sufrido un notable y gran cambio en apenas unos cursos. Las baterías de litio siguen dominando la industria, pero cada vez son más los fabricantes que apuestan por las de LFP. El futuro parece estar enfocado en las baterías de estado sólido, mientras que no muchos fabricantes han prestado a las baterías de sodio, popularmente conocidas como las “baterías de sal” la gran promesa que ahora toma impulso.

Durante años, el coste de las celdas de litio ha sido el principal freno para la llegada de vehículos verdaderamente asequibles, pero una nueva arquitectura química está emergiendo con fuerza desde las factorías chinas para romper esta barrera. Hablamos de las baterías de sodio, una solución mecánica que utiliza materiales mucho más abundantes y económicos. Esta expansión no es una promesa a futuro, sino una realidad industrial en la que CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo parece haber tomado la delantera

Una arquitectura mecánica nacida para la eficiencia urbana

Batería Sodio CATL
Las baterías de sodio han experimentado grandes avances en los últimos tiempos.

A diferencia de las celdas convencionales, el sodio ofrece una estabilidad térmica superior y un comportamiento mecánico más fiable en condiciones de frío extremo. Aunque su densidad energética es menor que la del litio, su capacidad para funcionar con normalidad a temperaturas extremas la convierte en la opción ideal para mercados con climas variables.

El hardware de estas baterías permite ciclos de carga rápidos y una vida útil prolongada, factores críticos cuando hablamos de vehículos que deben soportar un uso diario intensivo. Al prescindir de materiales escasos y costosos, la estructura interna de la celda se simplifica, reduciendo los riesgos de suministro y estabilizando los costes de fabricación a gran escala.

Los protagonistas de la revolución del sodio

Batería Sodio
El sodio presenta numerosas ventajas competitivas, aunque también algunos defectos que se están puliendo.

Varios han sido los fabricantes que han coqueteado con el sodio estos últimos años, pero siempre han surgido los mismos problemas. CATL asegura haber solucionado cuatro importantes obstáculos: el control extremo de la humedad, la generación de gas de carbono duro, los problemas de unión de la lámina de aluminio y la producción en masa de ánodos autogeneradores. Todo parece indicar que los retos han llegado a su fin y CATL se prepara para iniciar la producción en masa. 

No solo va a empezar a fabricar baterías de sodio, sino que acaba de anunciar que piensa intensificar su producción tras recibir un jugoso e importante encargo. CATL ha firmado un acuerdo de suministro de tres años con HyperStrong. El acuerdo incluye 60 GWh de baterías de iones de sodio. Además, Fuding Times, filial de CATL, ha anunciado un nuevo proyecto de expansión de baterías con un coste de 735 millones de dólares, que añadirá otros 40 GWh a la capacidad total. La fabricación se llevará a cabo en las instalaciones que la compañía posee en Fujian. 

Batería Naxtra: normalidad absoluta a -30ºC

CATL Naxtra Battery
CATL confía en que su batería Naxtra se convierta en un estándar para la industria.

A principios de año, CATL anunció la llegada de un nuevo concepto de batería. La batería Naxtra emplea iones de sodio como fuente de almacenamiento. Changan será el primer fabricante local en aprovecharse de este desarrollo. Actualmente, varios modelos de la compañía, prototipos como el Oshan 520, están recorriendo cientos de miles de kilómetros con el único objetivo de poner a prueba su funcionamiento. Según diversas fuentes locales, a este modelo se unirán más adelante otros vehículos de las marcas GAC y JAC.

La expansión de las baterías de sodio no se detendrá en los pequeños urbanos. La industria ya contempla su uso en sistemas de almacenamiento estático y, eventualmente, en vehículos de mayor tamaño a medida que la densidad energética mejore. La clave reside en la abundancia del sodio, un elemento que se encuentra en la sal común y que elimina las tensiones geopolíticas ligadas a la minería del litio. Por el momento no hay cifras oficiales de rendimiento y/o autonomía. Resultan ideales para coches eléctricos de menos de 15.000 euros.