Opel está en pleno camino hacia la total electrificación de toda su gama -lanzará un nuevo SUV eléctrico con base Leapmotor-, ya sea desde el Corsa hasta su SUV de mayor tamaño, de 4,65 m de largo y con hasta 1.645 L de maletero. Hablamos del Grandland, un SUV del que nadie habla pero que Opel vende en España en versiones híbridas de 136 CV o eléctricas de hasta 325 CV.
Sin embargo, en Híbridosyeléctricos hemos puesto a prueba la que consideramos la versión más equilibrada de este SUV, aquella con motor híbrido enchufable de 195 CV y que gasta sólo 2,4 L/100 km.

El SUV de Opel basado en el Peugeot 3008 pero que lo mejora
Poca gente, por no decir nadie, habla de él. Y tampoco tiene muchas ventas -de hecho, en el acumulado del año, Opel sólo ha vendido 283 unidades de este SUV. Pero es una pena, ya que este todocamino híbrido enchufable es un modelo bastante interesante. Y no sólo por su consumo, de 2,4 L/100 km.
Centrándonos en su arquitectura, hay que señalar que este SUV compacto está basado en la plataforma STLA Medium de Stellantis, la que usa el mucho más popular Peugeot 3008 -que ya hemos probado en su versión eléctrica-. Pero es más grande que el SUV urbano, y con 4,65 metros de longitud se acerca mucho al segmento SUV D. A este largo suma 1,90 m de ancho y 1,66 metros de alto, además de una distancia entre ejes de 2,78 m. ¿El maletero? De 550 L ampliables a 1.645 L si se abaten los respaldos de la segunda fila de asientos.
Con este bloque hibrido enchufable de 195 CV de potencia conjunta y 350 Nm de par, formado por un bloque 1.6 T de 150 CV y otro eléctrico de 125 CV -asociados ambos a una batería de 17,8 kWh de carga útil-, este coche se va hasta los 1.971 kg. Además, y asimismo debido a su tamaño, resulta menos ágil en marcha que el citado 3008, aunque nos ha gustado más…
Aunque ya que hemos mencionado la batería, hay que señalar que homologa más de 80 km de autonomía eléctrica -que serán 70 reales en vias rápidas a velocidad sostenida o unos 45 ó 50 en autovía en función de tu ritmo-. Pero que sólo se puede recargar en corriente alterna -doméstica- y a un máximo de 7,4 kW; con lo que tarda 3,0 horas en recargarse de 0 al 100 %y 5,5 horas a 3,7 kW.
Con los 195 CV híbridos, las prestaciones de este SUV de 1.645 L de maletero son, eso sí, más que notables, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y una velocidad máxima de 220 km/h.
Un interior de calidad y bastante amplio para viajar
Una cuestión que creemos marca la diferencia entre este SUV híbrido enchufable del que nadie habla y el citado 3008 es su interior y, especialmente, su ergonomía. Al acceder a este SUV de Opel, encontramos un salpicadero de formas limpias y en el que dominan los rasgos rectilíneos y casi casi tecnológicos. Destacan en él, por un lado, la pantalla central multimedia de 16” y en formato panorámico, lo mismo que la pantalla digital de 10”; aunque la gestión de la información en el mismo desde los mandos del volante podría ser más lógica.

A cambio, la ergonomía está bastante lograda y todo queda ‘a mano’, sin formas ni huecos extraños -como sí ocurre en el SUV galo-. Los materiales, mezcla de plásticos texturizados y de tacto gomoso, superficies recubiertas de tela y plásticos duros en las zonas inferiores, son adecuados para su segmento y ofrecen buenos ajustes.
Mención especial para el volante, achatado y con demasiados botones -14 en total-; pero que cuenta con unas discretas levas tras el mismo, que no regulan los niveles de frenada regenerativa pero que sí permiten un -agradable- uso secuencial del cambio automático; de convertidor de par y de siete marchas.
Asimismo, este Opel cuenta con características que agradecerán mucho los conductores, como la presencia de botones físicos bajo la pantalla principal para controlar la climatización y el audio, la conectividad inalámbrica con Android Auto y Apple Car Play, asistente por voz, un hueco regulable en la consola central apto para dos posavasos o una base de carga inalámbrica para nuestro smartphone que, además, cuenta con una curiosa pantalla transparente.

Al respecto, no me ha quedado muy claro si sirve para evitar que el smartphone se desplace durante la circulación -algo a lo que ayuda- o, simplemente, permite ver la pantalla de nuestro teléfono mientras carga… algo que no funciona en el caso de los conductores altos, que verán como su borde superior resta visibilidad a la pantalla del móvil.
Por espacio, este Opel del que nadie habla… destaca. Dos ocupantes de más de 1,90 viajarán sin ningún tipo de estrechez, sobre asientos de mullido firme pero cómodo y que recogen lo suficiente -para un SUV de talante familiar como este- el cuerpo. La consola central resulta voluminosa y eso puede hacer que aquellos ocupantes con piernas más largas puedan rozar con ella.
En cuanto a las plazas traseras, lo primero que hay que señalar es que los ocupantes altos, de en torno a 1, 85 m o algún centímetro más no tendrán problemas de amplitud.
La unidad de pruebas -con acabado GS- contaba con techo panorámico, lo que siempre resta entre 2 y 3 cm de altura útil. Por lo que en coches sin este accesorio, pasajeros de hasta 1,90 m no tocarán con el techo a poco que no se sienten muy erguidos, pero el que escribe estas letras, con 1,88 m de altura, sí rozaba con la cabeza con el revestimiento lateral interior de este techo.

Si nos fijamos en la distancia disponible para las piernas es más que notable, incluso para ocupantes de en torno a 1,90 m. Y para redondear la jugada, existe un espacio bastante amplio bajo los asientos delanteros para que los pasajeros traseros puedan introducir los pies con total comodidad.
Por otro lado, estas plazas traseras cuentan, en el citado acabado superior GS, con asientos delanteros con redes en el respaldo, consola central con dos salidas de aire, toma de 12 V y dos tomas de USB C e incluso una pantalla para controlar los asientos calefactados.
En cuanto a la plaza central, lo primero a reseñar es que el piso de este SUV que gasta 2,4 L/100 no es totalmente plano y que el túnel de transmisión sobresale, apenas 2 cm, pero sobresale. Aún así, el problema viene dado por la presencia de la consola central, que deja hueco para unos zapatos aprox. de la talla 41 ó 42, no más. En lo referente al asiento central, la butaca resulta estrecha y queda sobreelevada, al igual que el respaldo -que, desplegado, cuenta con posavasos-. Con estas circunstancias, este asiento queda reservado a un niño; y la presencia de tres adultos -delgados- atrás; sólo para recorridos cortos.

Si hablamos del maletero, hay que indicar que ofrece hasta 550 L -ampliables a los citados 1.645 L-, que el portón es amplio y de formas regulares. Pero llama la atención el hecho de que si el umbral de carga queda a buena altura, el piso del maletero se sitúa a unos 3 cm por debajo del mismo, lo que supone tener que ‘dejar caer’ ligeramente los objetos más pesados o voluminosos.
El piso del maletero se puede presentar a dos alturas distintas, quedando la primera -como ya hemos indicado- casi a ras del umbral de carga y la segunda unos 7 cm más abajo, con espacio suficiente incluso entonces para guardar los cables de carga y otros objetos.
En los laterales encontramos dos pequeños huecos tras los pasos de rueda, y una red para sujetar pequeños objetos o alguna lata en el lado izquierdo. Además de estos elementos, el maletero de este SUV híbrido enchufable resulta muy práctico dado que cuenta con cuatro argollas en el piso para anclar la carga, dos ganchos laterales para colgar bolsas y una toma de 12 V junto a la luz de cortesía.
Dos acabados que ya incluyen bastante equipamiento
Como ya hemos señalado, este SUV de Opel del que nadie habla está a la venta con este motor híbrido enchufable con dos acabados: el base Edition y el superior y deportivo GS.

El primero ya cuenta con todo lo que se puede esperar de un SUV compacto moderno: seis airbags, control de velocidad adaptativo, sensores de luz y lluvia, retrovisores calefactables, sensores de parking delantero y trasero, cámara trasera, climatizador, acceso y arranque sin llave, llantas de 19”…
A lo anterior, el acabado GS suma también faros delanteros adaptativos, asientos delanteros calefactables, retrovisores plegables eléctricamente, apoyabrazos trasero, lunetas traseras sobretintadas, cargador inalámbrico para smartphones o actualizaciones OTA
Mucho aplomo y suficientemente confortable
En marcha, el Opel Grandland manifiesta un comportamiento bastante noble y, sobre todo, muy aplomado. A ello contribuye su tamaño y peso -casi 2 toneladas- pero, también una suspensión más firme de lo esperado.
Sin embargo, esa firmeza no le resta confort general. Y, en cambio, si ayuda a que los movimientos de la carrocería estén más contenidos que en otros muchos SUV de tamaño similar. Lo que ofrece más confianza -e incluso seguridad- al conductor. Un gran punto a favor de este SUV de hasta 1.645 L de maletero.

Por lo demás, se trata de un SUV recomendable y de comportamiento noble, con una dirección suficientemente precisa y reacciones nobles en todo momento.
La ciudad, dadas sus dimensiones y su radio de giro -10,5 metros- no es su hábitat favorito, pero en ella y circulando con suavidad y respetando los límites legales, ha logrado cifras de consumo muy notables, en torno a los 3 L/100 siempre que forcemos el modo de conducción Híbrido -un segundo modo fuerza el uso eléctrico, por lo que el consumo de carburante es cero-.
En carretera la cuestión cambia, y a velocidad ligeramente por encima de las legales, en autovía logramos unos ajustados 5,6 L/100 km… con mucha presencia del motor eléctrico; algo que se agradece tanto por el empuje que ofrece como a la hora de repostar. De ahí que ese consumo medio de 2,4 L/100 km -incluyendo su funcionamiento como eléctrico- no suena descabellado.
Hay que señalar que, junto al selector del cambio, este Opel -como muchos otros modelos de Stellantis-, incluye un modelo de incremento de frenada regenerativa B. Aunque sí se nota esta situación en marcha, no hemos notados cambios demasiado sustanciales en el consumo.

Ahora bien, este SUV de Opel es un híbrido enchufable ‘de libro’; y con ello queremos decir que, cuando la batería se agota… los consumos suben a las cifras normales en un SUV grande y pesado de gasolina. ¿De cuánto estamos hablando? De entre unos 6,7 y 7,2 L/100 km en autovía, en función de la velocidad mantenida y la orografía.
Aún así, dado su amplio espacio interior y de carga, su buen comportamiento y sus bajos consumos cuando cuenta con batería; lo cierto es que este Opel del que nadie o casi nadie habla nos ha parecido una opción de compra bastante interesante.
Por último, no podemos dejar de hablar del precio. Y es que este SUV de Opel del que nadie habla está a la venta -con las promociones que ofrece en la web- en su versión básica Edition desde 39.250 euros; y en el acabado superior GS desde 43.150 euros.

