Las baterías de sodio ya son una realidad. Lejos de lo que logran las más actuales, esta nueva tecnología ofrece un mejor funcionamiento en rangos de temperaturas extremas, pero también abre el paso para una era eléctrica más asequible y segura. CATL empezará a introducir este nuevo componente en un coche eléctrico chino cuya marca acaba de hacerse presente en España.
Desde hace meses, CATL lleva augurando la llegada de las nuevas baterías de sodio, llamadas ‘Naxtra’, como alternativa más asequible y segura para el litio. Ahora, la noticia es que su entrada oficial en el mercado ya es una realidad. Según apuntan desde medios extranjeros, la empresa de baterías habría sellado su compromiso con Chagan para integrarla en el nuevo Oshan 520 que, a su vez, también estará diseñado para funcionar con los sistemas de intercambio de baterías.

Changan estrenará la nueva batería de sodio de CATL
Fuentes cercanas al asunto han confirmado que Changan comenzará con las pruebas en circulación real en cuestión de unos días. La batería Naxtra, de CATL, se instalará en varios prototipos del Changan Oshan 520 con el que recorrerán miles de kilómetros para poner a punto el sistema. Según los medios chinos, a este modelo se unirán más adelante otros vehículos de las marcas GAC y JAC.
Esta será la primera vez que las baterías de sodio se acoplen a un turismo ‘convencional’. No obstante, estas ya han sido estrenadas en vehículos comerciales ligeros, aunque en tiradas muy limitadas y con grandes garantías por parte de la empresa. Los modelos que sí la han adoptado ya cuentan con unas baterías de 45 kWh de capacidad, diseñadas específicamente para pequeñas furgonetas que operan a temperaturas extremas.
Tal es su mejora laboral que los usuarios han demostrado que los vehículos funcionan con total normalidad ante temperaturas de -30ºC. Esto no sólo implica que sus desplazamientos son ejemplares, sino también que pueden realizar labores de recargas completa sin ningún tipo de ‘pero’.

La carrera por las baterías de sodio no es algo nuevo. De hecho, además de CATL, otras empresas como Yadea, ya han lanzado su propia variante en China. Estas cuentan actualmente con un desarrollo de alrededor de cinco años a sus espaldas, pues su interés creció en el año 2021. A este incremento en el interés también se une una cada vez mayor producción de las mismas.
Según los datos proporcionados por Alianza de Innovación de la Industria de Baterías de Energía Automotriz de China, la capacidad acumulada de 2025 sobre baterías de sodio aumentó notablemente. “Planeamos que la densidad energética de las baterías de sodio alcance el nivel de las baterías LFP en los próximos tres años y que reemplace una parte del mercado de baterías de litio en escenarios personalizados”, afirmó Gao Huan, director de Tecnología de CATL.
El responsable de Tecnología hizo hincapié en los beneficios de estas baterías de sodio. Además de ser más seguras en caso de rotura de la celda, también su rendimiento es mejor a bajas temperaturas que las de litio. Estas, a -20ºC, pueden conservar el 92% de su capacidad, en comparación con el 80% que soportan las de litio.
Multitud de expertos en la materia vaticinan que las baterías de sodio podrían convertirse en una química realmente popular para el año 2030, cuando aspiran a producir alrededor de 200 GWh anuales.