El cinturón de seguridad es un elemento integral de los automóviles. Todos los coches cuentan con ellos, son obligatorios en gran parte del mundo y la inmensa mayoría de lo usuarios se los ponen de manera automática en cuanto se suben a un vehículo. Su principal función es la de la seguridad, mantener a salvo a los ocupantes del coche, pero es un elemento al que también se le puede sacar partido de otras maneras, algunas desconocidas para la población general.
La primera de ellas es ayudarte a empujar el coche cuando se avería o se queda parado. Es un truco que se ha hecho bastante viral y que es muy práctico, pero que también entraña cierto peligro.
Es una técnica recomendada para cuando se está solo y no se dispone de alguien que ayude a empujar el coche. Normalmente es una tarea para dos personas, con uno empujando desde detrás y otro operando el volante para dirigir el automóvil. Cuando no hay acompañante, todo se complica, pero se puede solventar utilizando el cinturón de seguridad.
El truco consiste en estirar el cinturón del conductor todo lo posible y luego sacarlo del coche, para cerrar la puerta y así dejarlo fijado. Luego, se mete el brazo por él para, utilizándolo como arnés, poder usar toda la fuerza del cuerpo para moverlo mientras que, con una mano, se mueve el volante para guiar el coche hasta su destino.
El problema que puede aparecer es que, si se coge mucha inercia, por ejemplo porque se vaya por una pendiente, por ligera que sea, al estar atado en cierta manera al vehículo, es posible que te arrastre. Por eso hay que tener cuidado.
Otra función secreta es la de salvar a los ocupantes en una situación de emergencia. En el caso de quedarse atrapado en el coche y que las puertas estén bloqueadas, impidiendo salir, se puede utilizar la clavija del cinturón para romper las ventanillas. Estas son bastante resistentes, por lo que es necesario tener fuerza y aún así es posible que no rompa de un único impacto. La mejor manera de conseguirlo es coger la hebilla como si de un puño americano se tratase y golpear repetidas veces en el mismo punto, para reducir su resistencia. En última instancia, se puede meter en la junta de la ventanilla y la puerta para intentar hacer palanca y que el cristal fracture por la presión.
Trucos del cinturón para comprar un coche de segunda mano
Por último, el cinturón de seguridad se puede utilizar para comprobar el estado de un coche de segunda mano. Un truco consiste en estirar el cinturón todo lo que se pueda, hasta el final y, si ahí se aprecia algún tipo de moho o de arena, será una evidencia de que en algún momento ha sido víctima de una inundación, por lo que no deberías comprarlo.
Otro tiene que ver con la etiqueta del cinturón. En este se puede encontrar una en la que se puede ver la fecha de producción del mismo, así que se puede mirar y, acto seguido, compararla con la etiqueta del propio automóvil, que está en la puerta. Si la fecha es la misma, indica que se trata del componente original, lo que es bueno, ya que implica que nunca ha tenido un accidente. Si no coincide, lo más normal es que sea porque ha habido algún percance, el cinturón cumplió su función y hubo que cambiarlo de nuevo. En ese caso también es desaconsejable la compra.

