Alain Favey es CEO de Peugeot, una de las marcas de coches más importantes en Europa, y, como ha dejado claro en una extensa entrevista con Autocar, es un hombre con una misión: hacer que la firma sea todavía más grande de lo que es actualmente, consiguiendo recuperar el lustre de épocas pasadas y que en tiempos más recientes ha perdido en parte.
“Para eso estoy aquí como CEO: para asegurarme de que esta marca sea más fuerte dentro de 10 o 20 años que hoy. Todo empieza con el posicionamiento de la marca, para asegurar que destaque entre la competencia, y la competencia es cada día más amplia y dura que antes, por lo que contar con una trayectoria como la nuestra es de gran ayuda”, expone.

Lo que es Peugeot
Formar parte de uno de los grupos automovilísticos más grandes del mundo como es Stellantis tiene sus ventajas, pero también sus puntos negativos. Hay que convivir con marcas hermanas, compartiendo elementos técnicos, algo que reduce costes, pero que también puede dar la impresión de que los coches son iguales, pero con diferente diseño, así que encontrar un posicionamiento diferenciado es algo clave.
Peugeot, sobre todo en los últimos años, ha ido perfilando un carácter de marca generalista “plus”, es decir, posicionada por encima de marcas rivales gracias a su diseño o tecnología, pero sin poder trabajar con precios premium. Es una posición compleja, porque supone nadar entre dos aguas, con el peligro que implica no contentar ni a unos ni a otros.
Casar ambas facetas no es precisamente sencillo, pero Favey tiene claro que es el camino a seguir por la marca: “Para nosotros, ambas cosas van de la mano. Sí, queremos apuntar a un público de alta gama, pero somos una marca generalista, lo que significa que queremos vender coches a todo el mundo”.
Es algo fácil de decir, pero no tanto de hacer realidad. Peugeot tiene que distinguirse de marcas hermanas como Opel o Citroën, pero en realidad utiliza muchos componentes comunes con ellas y su gama de modelos es muy similar a la que ofrecen.

Sin embargo, el CEO considera que es posible por lo que Peugeot representa como marca: “Peugeot es sinónimo de excelentes sensaciones al volante. También es sinónimo de calidad, lo que llamamos 'diseñado para durar', por eso queremos que un Peugeot sea un producto de calidad y un servicio de calidad. Y Peugeot es sinónimo de un diseño que destaca, y eso es lo que llamamos 'carisma francés'”.
“Creemos que nadie más ofrece esta combinación de sensaciones de conducción específicas, nivel de calidad al volante y estilo único. Nadie más que Peugeot lo tiene. Esto nos ayuda a posicionar la marca y a diferenciarnos de la competencia”, añade, señalando lo que cree que hace que su marca sea diferencial.
El objetivo para 2030
“El grupo objetivo de Peugeot son clientes que buscan algo más que movilidad básica. Quieren un coche con un diseño atractivo, que se diferencie del resto. Y buscan la promesa de una marca de calidad con sensaciones de conducción específicas, que quizá no agraden a todo el mundo, pero eso no importa. Mientras encontremos un 7 % que lo adore, no hay problema”, explica.
Actualmente la marca representa el 40% de todo el mix de ventas europeo de Stellantis, habiendo conseguido una cuota de mercado del 5,6 %. Esto hace que sea uno de los fabricantes de automóviles más importantes del continente, pero su objetivo es seguir creciendo y lograr un 7 % en 2030: “Lo que sé es que nuestro objetivo es alcanzar el 7 % de participación de mercado, así que incluso si el 93% del mercado quiere algo diferente, me parece bien”.
