Tras invertir 1.234.000.000 €, CATL ha resuelto el problema de las baterías de sodio: la producción en masa arranca en 2026

Durante mucho tiempo, las baterías de sodio han sido la "alternativa" a las pilas de litio o LFP. Sin embargo, diferentes problemas han impedido su uso. Problemas que CATL ha resuelto.

CATL quiere impulsar el sodio como opción principal para coches eléctricos baratos.
CATL quiere impulsar el sodio como opción principal para coches eléctricos baratos.
25/04/2026 11:30
Actualizado a 25/04/2026 11:30

En el marco de su "Super Technology Day", CATL ha confirmado que sus baterías de ion-sodio han superado la fase de laboratorio para entrar en la cadena de montaje a gran escala. Tras años de desarrollo y una inversión superior a los 10.000 millones de yuanes, unos 1.234 millones de euros, la marca lanzará comercialmente esta tecnología a mediados de este año, inicialmente en colaboración con fabricantes como Changan y GAC Aion. Ambas compañías ya ofrecen sus productos en Europa.

La batería Naxtra de primera generación alcanza una densidad energética de 175 Wh/kg, una cifra que ya compite directamente con las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) actuales. Aunque hoy permiten autonomías de unos 400 kilómetros, CATL ha desvelado su hoja de ruta técnica para alcanzar los 600 kilómetros de alcance en los próximos años, posicionando al sodio no solo como una alternativa barata, sino como una solución viable para vehículos de larga distancia.

Superando retos, incluso a -40ºC

CATL Presentación
Las baterías de sodio parecen haber resuelto sus problemas técnicos.

La gran ventaja competitiva del sodio frente al litio es su comportamiento en climas extremos. Mientras que las baterías convencionales sufren una pérdida drástica de rendimiento en invierno, la tecnología de CATL redefine las reglas. Mantiene más del 90% de su capacidad útil a -40°C y sigue operando de forma segura incluso a -50°C. También son más seguras y resistentes frente a accidentes, perforaciones y aplastamientos. Ni humos, ni incendios.

El director de tecnología, Gao Huan, ha desvelado que CATL ha superado cuatro obstáculos importantes en la industria: el control extremo de la humedad, la generación de gas de carbono duro, los problemas de unión de la lámina de aluminio y la producción en masa de ánodos autogeneradores. La compañía ha afirmado haber abordado sistemáticamente más de 100 desafíos de ingeniería para posibilitar la producción a escala comercial. Para ello, CATL habría invertido una cifra astronómica.

El primer coche de sodio y el ecosistema Choco-SWAP

Presentación CATL
Su composición las hace más baratas y resistentes que las baterías de litio.

El presidente de CATL, Robin Zeng prevé que las baterías de iones de sodio acaben sustituyendo entre el 30% y el 40% del mercado actual de baterías, lo que supone un cambio fundamental en lugar de una simple incorporación. La llegada de estas baterías ya tiene nombres propios. El primer vehículo de pasajeros de producción masiva con esta tecnología, desarrollado junto a Changan, llegará a los concesionarios en el segundo trimestre de 2026. 

Además, CATL integrará estas baterías en su red Choco-Swap, que contará con 3.000 estaciones de intercambio de baterías para finales de año, especialmente en las regiones más frías del norte de China. Además de turismos, el sodio de CATL llegará a camiones ligeros (como los de JAC) y sistemas de almacenamiento de energía para centros de datos de IA. El proceso de fabricación de estas baterías reduce la huella de carbono en un 40% respecto al litio tradicional, siendo el sodio mucho más barato que el litio extraído.

¿Llegará la batería de sodio a España?

La implantación del sodio en Europa será clave para la llegada de coches eléctricos por debajo de los 20.000 euros. Marcas asociadas a CATL en nuestro país, como las del grupo Stellantis (Peugeot, Citroën, Fiat) o las marcas chinas de volumen (MG, Omoda), podrían ser las primeras en equipar estas baterías de sodio en sus modelos urbanos a partir de 2027. Para el usuario español, esto significará coches más asequibles y una mayor fiabilidad de la batería si se viaja a zonas de montaña o durante las olas de frío invernales.