Tras perder miles de millones, Jim Farley, CEO de Ford, tiene claro que es lo que más penaliza a los coches eléctricos

La compañía americana ha sufrido en sus propias carnes la ralentización del mercado eléctrico. A pesar de ello, Jim Farley asegura que Ford no se rinde, aunque estudia otras soluciones.

Jim Farley durante la presentación de la nueva plataforma eléctrica polivalente de Ford.
Jim Farley durante la presentación de la nueva plataforma eléctrica polivalente de Ford.
25/04/2026 12:30
Actualizado a 25/04/2026 12:30

A Ford no le ha ido del todo bien su apuesta por la movilidad eléctrica. Al igual que el resto de marcas del mundo, los americanos hicieron grandes anuncios y prometedoras estrategias para dominar el mundo del coche eléctrico. Sin embargo, tras varios años y miles de millones de dólares perdidos en el camino, Ford ha vuelto a cambiar de idea. Los vehículos electrificados ganarán terreno, pero eso no significa que su CEO, Jim Farley, convertido en uno de los rostros más famosos de la industria, reconozca el punto más débil de todo coche eléctrico: el precio.

Farley ha sido tajante en sus declaraciones más recientes: para que el coche eléctrico triunfe en EE.UU. y en Europa, debe costar 30.000 dólares (unos 28.000€) o menos, no 50.000. Para lograrlo, Ford lleva tres años trabajando con un equipo de “fuerzas especiales” "Skunkworks", liderado por Alan Clarke (ex ingeniero de Tesla). Este equipo ha desarrollado la nueva plataforma UEV (Universal Electric Vehicle), una arquitectura diseñada desde cero para eliminar costes superfluos y maximizar la eficiencia de fabricación.

La nueva Ford: adiós a las divisiones, hola a la eficiencia

Ford Universal Platform
La nueva plataforma eléctrica universal de Ford servirá para una amplia colección de coches.

El primer fruto de este proyecto será una pick-up eléctrica de tamaño medio que llegará en 2027 a Estados Unidos. Según Farley, este vehículo no es una versión "barata" de lo que ya existe, sino una revolución que utiliza baterías de LFP prismáticas fabricadas en EE.UU. y un sistema de "unicastings" (grandes piezas fundidas) que reduce el número de piezas en un 20% y el tiempo de ensamblaje en un 40%.

Este anuncio llega en un momento de profunda reestructuración para la compañía. Tras registrar cargos de 19.500 millones de dólares al cierre de 2025, Ford ha decidido disolver su división independiente de vehículos eléctricos (Model e) para integrarla en una nueva organización global de Creación e Industrialización de Productos. El objetivo es alcanzar un margen de beneficio del 8% para 2029.

La plataforma universal servirá para pick-ups, SUVs y turismos compactos, diseñada para competir directamente con el Tesla Model 3 y el Model Y. De forma paralela, Ford seguirá trabajando con sus socios internacionales, como Volkswagen, para mostrar una gama eléctrica más variada hasta que la suya propia puede abarcar a todo el mundo. Farley reconoce la importancia de China y pone su foco en el país. Admite que los fabricantes chinos son ahora el estándar de oro en costes. "Si quieres ganar a los chinos, tienes que prestarles atención a ellos, no necesariamente a Tesla", afirmó el CEO.

El precio: la clave del éxito

Jim Farley
Tras registrar pérdidas millonarias en 2025, Ford no ha tenido más remedio que replantearse la estrategia.

Durante una entrevista, Farley ha empezado a relacionar la actividad de la industria con el mercado de coches eléctricos usados. “Lo que realmente importa en el mercado de los coches eléctricos es que los que son verdaderamente asequibles son los más populares. Los vehículos eléctricos usados ​​están teniendo muchísimo éxito ahora mismo. Así que el mercado ha cambiado”. “Me gusta analizar el mercado de segunda mano incluso más que el de vehículos nuevos para entender la mentalidad de los consumidores, y están más interesados ​​en los híbridos”.

La lección que Ford ha aprendido sobre el éxito de los coches eléctricos en Estados Unidos le ha salido cara. Recientemente, la compañía ha descatalogado su primera pick-up eléctrica por sus bajas ventas, la Ford F-150 Lightning, en favor de la F-Series híbrida, y planea lanzar una Lightning "EREV" para reemplazarla por la unidad 100% eléctrica. Ford sigue vendiendo versiones eléctricas de batería del Mustang Mach-E y la E-Transit, pero sus vehículos eléctricos de gama alta (es decir, la Lightning y la Transit de próxima generación) ya no se fabrican.

¿Qué significa esto para el futuro de Ford en Europa?

La estrategia de Farley tiene una implicación directa para las plantas europeas (como Almussafes en Valencia). La plataforma UEV es una arquitectura global, lo que significa que los modelos asequibles desarrollados en California serán la base de los nuevos eléctricos compactos que Ford fabricará en Europa a partir de 2027-2028. Ford abandona la carrera por los SUVs eléctricos de lujo de 70.000 euros para centrarse en coches que la clase media realmente pueda comprar.

Fuente: Rapid Response