Volkswagen no es ajena a la electrificación, pero hasta la fecha ha tenido modelos de todo tipo (microhíbridos, híbridos enchufables y coches eléctricos), menos del que lo inició todo: híbridos eléctricos. Ahora, meses después de su anuncio, ha presentado sus dos primeros modelos que usan un sistema de propulsión de este formato, los Volkswagen Golf Hybrid y Volkswagen T-Roc Hybrid.
La marca alemana expone que el sistema combina la posibilidad de circular temporalmente en modo totalmente eléctrico con una elevada eficiencia y una notable autonomía, algo que hace bastante que ya descubrieron otros fabricantes. Por el momento no ha dado muchos detalles al respecto, como todas las especificaciones técnicas o el precio, pero ha anunciado que estará disponible a partir del cuarto trimestre del año. A partir de ahí, lo lógico es que la mecánica pase a ofrecerse en otros tantos modelos del reto de marcas del Grupo Volkswagen.

El punto intermedio de la gama
La compañía señala que una de las características más destacadas de este nuevo sistema híbrido es su capacidad para recuperar la energía directamente a bordo del vehículo, durante la frenada y la desaceleración, así como mediante la interacción entre un motor de gasolina turboalimentado y un generador. Es el formato habitual de los HEV que, como VW apunta, cuentan a su favor con que eliminan la necesidad de enchufar el vehículo a la red eléctrica.
La única aproximación que había tenido a este tipo de mecánicas hasta ahora han sido los sistemas mild hybrid, que son más simples, sencillos y baratos, pero que en España ya permiten hacerse con la etiqueta Eco de la Dirección General de Tráfico. El problema es que también son más limitados que un ‘full hybrid’, en el que el peso del apartado eléctrico es mayor, algo que tiene ventajas considerables. Permite conducción eléctrica durante más tiempo (aunque cuánto depende de su batería y motor eléctrico) y gracias a ello consigue menores emisiones contaminantes y un consumo de combustible más reducido. Por otro lado, frente a los híbridos enchufables, presenta un coste de adquisición inferior y una mayor simplicidad de uso, ya que no necesita recargarse con enchufes.
Del apartado técnico del nuevo sistema híbrido no se ha especificado mucho. Cuenta con un módulo híbrido, un motor de gasolina turboalimentado (TSI) y una batería de iones de litio. El módulo híbrido integra un motor eléctrico principal encargado de la propulsión, un segundo motor eléctrico que actúa como generador, la electrónica de potencia, un diferencial, una transmisión de una sola velocidad y un embrague multidisco controlado electrónicamente. Este embrague permite acoplar o desacoplar el motor de combustión según las necesidades del sistema. Además, el conjunto incluye elementos auxiliares electrificados, como un compresor de aire acondicionado y un servofreno eléctrico. La batería de alto voltaje, con una capacidad de 1,6 kWh, se ubica en la parte trasera del vehículo, integrada en el suelo.
Tres modos de funcionamiento y tres modos de conducción
El funcionamiento del sistema es el ya conocido, basado en la interacción entre el motor térmico, los dos motores eléctricos y la batería, y disponiendo de tres modos de funcionamiento que se activan automáticamente según las condiciones de conducción. En el modo eléctrico, el coche se desplaza únicamente con el motor de cero emisiones, y está pensado especialmente para circular a bajas velocidades o en entornos urbanos. En el modo en serie, el motor de gasolina funciona desacoplado de la transmisión y se utiliza exclusivamente para generar electricidad que alimenta el motor eléctrico. Por último, en el modo paralelo, el motor térmico y el eléctrico trabajan conjuntamente, especialmente a velocidades superiores a unos 60 km/h.
Además, el conductor también puede seleccionar entre tres perfiles de conducción: Eco, Comfort y Sport. El modo Eco prioriza la eficiencia energética, limitando la potencia del sistema al 70 % y desactivando la función de impulso adicional. El modo Comfort permite aprovechar toda la potencia disponible y mantiene un equilibrio entre eficiencia y rendimiento. Por su parte, el modo Sport está diseñado para ofrecer una respuesta más dinámica, activando antes el modo en serie para lograr una entrega de potencia más inmediata.

