“Esta es la nueva normalidad”: el CEO de Volkswagen asume la crisis del mercado y prepara ajustes en fábricas y modelos

La capacidad de producción del Grupo VAG está muy por encima de lo que demanda el mercado, así que es necesario realizar recortes.

Oliver Blume
El CEO de Volkswagen admite que nada es igual que en 2019.
23/04/2026 13:30
Actualizado a 23/04/2026 13:30

Los últimos han distado mucho de ser estables en el mundo entero y eso es algo que también se ha notado en el sector del automóvil. Los fabricantes, desde la crisis de la COVID-19 experimentada en 2020, han tenido que reinventarse y, a pesar de ello, los mercados no han vuelto a las cifras que se manejaban antes. En Volkswagen son conscientes de que la situación no es idílica y su CEO, Oliver Blume, se ha sincerado ante el momento en el que se encuentra el grupo.

Según ha comentado en una entrevista reciente, cita 2019 como la última vez que la industria tuvo ante sí un mercado predecible. Por aquel entonces el Grupo VAG consiguió vender 11 millones de coches en todo el mundo y, ante lo que parecía una trayectoria de crecimiento, contaba con plantas como para aumentar su producción hasta los 12 millones de unidades al año. Pero entonces llegó la pandemia y parte de esos activos se han convertido en un lastre con el que hay que ver qué se hace.

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Volkswagen está reduciendo la capacidad de producción de sus plantas.

Una capacidad de producción mayor que el propio mercado

Según sus datos, desde la COVID, sus ventas mundiales se han reducido hasta los 9 millones de coches anuales y necesitan reducir sus costes un 20%. “Los aranceles en Estados Unidos, la enorme presión competitiva en China, la contracción del mercado europeo y ahora la guerra en Oriente Medio. Quién sabe qué vendrá después. Estos acontecimientos no son pasajeros. Esta es la nueva normalidad. Y estaremos a la altura de las circunstancias”, explica.

El CEO dice que el grupo es competitivo, pero que las cifras recientes que indican un 2,8 % de márgenes de beneficio no son suficientes para financiar sus inversiones. El problema es el desajuste entre la capacidad de producción y las cifras de ventas: “El exceso de capacidad no es sostenible para nuestra empresa a largo plazo. Y en el mercado actual y el panorama competitivo, la planificación de volúmenes del pasado resulta poco realista”.

Recortes y ajustes

No queda otra vía que hacer recortes, un proceso que ya ha comenzado. En China ha reducido su capacidad de producción en un millón de vehículos anuales y tiene previsto hacer lo mismo en Europa. No menciona plantas que estén en peligro, pero si señala que hay fábricas que no están operando a plena potencia, como Emden y Zwickau.

“En Alemania, estamos reduciendo los costes de producción junto con el comité de empresa, y estamos logrando avances sin precedentes en Volkswagen. Sin embargo, seguimos lastrados por una capacidad de producción excesiva, que en definitiva supone un gran coste. Necesitamos encontrar una solución adecuada”, expone en la entrevista que recoge Electrive.

Tiene claro que su principal objetivo es evitar el cierre de fábricas, pero que hay que hacer algo con ellas. Así, una de las opciones que más contempla es la de reconvertirlas de alguna manera: “Estamos negociando con empresas del sector de defensa que podrían utilizar esta planta y mantener a los empleados. A eso me refiero con inteligencia. Debemos desarrollar estrategias para reducir nuestro propio exceso de capacidad de manera similar”.

Otra vía para contener los costes es la reducción de su gama de modelos. Actualmente, a nivel global, las marcas del grupo ofrecen 150 diferentes, pero hay idea de rebajar el número a solo 100 en el futuro: “Debemos planificar esto estratégicamente en todas las marcas, regiones y segmentos. En cuanto a los sistemas de propulsión, nos adaptaremos a los mercados regionales. En lo que respecta a las variantes de equipamiento, centraremos aún más nuestra oferta”.