La evolución del mercado automovilístico en China no puede entenderse sin su apuesta estratégica por el vehículo eléctrico. Desde principios de los años 2000, el país ha convertido la electrificación en una prioridad nacional, impulsando fabricantes locales, tecnología de baterías y acceso preferente a las grandes ciudades.
Este cambio no se limita a la producción de vehículos. También ha modificado la forma en la que se regulan y gestionan las matriculaciones, uno de los instrumentos clave de control del tráfico en grandes urbes.
Azul y verde: mucho más que un color

En China conviven principalmente dos tipos de matrículas. Las azules se utilizan para vehículos de combustión interna, el sistema tradicional que se generalizó en los años 90'. Por otro lado, las verdes identifican a los vehículos de “nuevas energías”, es decir, eléctricos puros e híbridos enchufables (PHEV).
La introducción de las placas verdes no fue casual. Su aparición estuvo vinculada a los incentivos estatales para acelerar la transición energética, reduciendo barreras administrativas, tiempos de espera y restricciones de circulación.
Las matrículas también regulan la movilidad

En ciudades como Pekín o Shanghái, obtener una matrícula no es inmediato. Existen cuotas anuales limitadas y sistemas de sorteo o espera que pueden durar meses o incluso años.
En este contexto, los vehículos eléctricos tienen ventaja: mayor disponibilidad de matrículas, menos restricciones de circulación y acceso más fácil a zonas urbanas restringidas. En la práctica, esto ha convertido la matrícula verde en una vía rápida para moverse por las grandes ciudades.
Además, algunas áreas urbanas imponen restricciones a los vehículos de combustión, que no pueden circular ciertos días o dentro de determinadas circunvalaciones.
Un cambio también social
@rooben_leal Aprovechando que estoy por China, os cuento esto curioso relacionado con el color de las matrículas de los coches. ¿Qué os parece? #matricula #china ♬ sonido original - Rooben
El auge del coche eléctrico ha cambiado incluso la percepción social del automóvil. Mientras que en el pasado el coche de gasolina podía asociarse a estatus, en la actualidad la tendencia está virando hacia el eléctrico, impulsado por el ahorro en combustible y las ventajas administrativas.
El resultado es una transformación visible en las calles, donde empiezan a predominar cada vez más las matrículas verdes, especialmente es las principales ciudades chinas.
Un modelo que el mundo observa
El sistema chino de matrículas refleja mucho más que una simple clasificación técnica. Es una herramienta de política pública que combina incentivos económicos, planificación urbana y objetivos industriales.
En un país donde el vehículo eléctrico ya representa la mayoría de las nuevas matriculaciones, el color de una placa se ha convertido en un símbolo del cambio global en la movilidad.