Los coches eléctricos tienen otra gran ventaja que nadie te había dicho hasta ahora y de la que se alegrará tu seguro

Diversos estudios concluyen que los coches eléctricos están mejor protegidos ante los amantes de lo ajeno. Los ladrones evitan los coches eléctricos por razones bastante interesantes.

Los seguros bonifican la seguridad de los coches eléctricos en las pólizas.
Los seguros bonifican la seguridad de los coches eléctricos en las pólizas.
23/03/2026 07:00
Actualizado a 23/03/2026 07:00

Los coches eléctricos ya no son ninguna alternativa. La realidad es que cada vez hay más vehículos eléctricos circulando por nuestras carreteras. Desde motos a camiones pasando por turismos. Durante mucho tiempo se ha hablado largo y tendido sobre las ventajas e inconvenientes de estos, pero nunca antes se había mencionado el hecho de que los coches eléctricos son inmunes a los amantes de lo ajeno. Un estudio demuestra que los coches eléctricos son menos propensos a ser robados.

Mientras que los datos públicos recogen un ligero incremento en el número de vehículos sustraídos, las mismas publicaciones dejan bien claro que los ladrones no tienen ningún interés por los coches impulsados con baterías. Estos parecen ser invisibles ante ellos. Este fenómeno está generando un debate interesante entre los propietarios: ¿es la tecnología de los eléctricos su mejor sistema antirrobo?

Robo Coche
El robo de vehículos sigue creciendo, aunque lentamente, en toda Europa.

Cifras que hablan: el repunte del robo convencional

De acuerdo con el último balance de criminalidad emitido por el Ministerio del Interior, en 2025 se produjeron en total 33.032 sustracciones de vehículos. Cifra que representa un ligero incremento del 0,2% con respecto al año anterior. Esta cantidad equivale a una media diaria de 90 coches robados. Un nivel que demuestra que el problema sigue activo incluso a día de hoy con los cada vez más avanzados sistemas de protección incorporados en los vehículos. Los datos en Alemania tampoco son positivos. 

Según el último estudio publicado por la máxima autoridad del tráfico en Alemania, la BKA, en 2024 se registraron más de 16.000 turismos que permanecieron en busca y captura tras ser robados, lo que supone un incremento respecto a periodos anteriores (1,3%). Sin embargo, el contraste con los modelos eléctricos es total. Mientras que los todoterrenos y berlinas de lujo con motor de combustión siguen siendo los objetivos prioritarios de las mafias organizadas, los eléctricos rara vez terminan en la lista de "más buscados".

La logística internacional juega un papel crucial en este desequilibrio. Muchos de los coches robados en suelo alemán y/o español tienen como destino mercados secundarios en Europa del Este, el norte de África o el Cercano Oriente. En estas regiones, la infraestructura de carga es todavía deficiente, lo que convierte a un coche eléctrico robado en un producto difícil de mover, de cargar y, sobre todo, de revender a un precio que justifique el riesgo del delito.

Acceso Coche
Los ladrones 'clonan' las llaves para poder acceder a los coches que quieren robar.

El factor tecnológico como barrera de entrada

No es solo una cuestión de enchufes, la propia arquitectura digital de los eléctricos pone las cosas difíciles. Estos vehículos suelen estar mucho más conectados y permiten una localización remota más persistente, algo que incomoda a los ladrones tradicionales. Aun así, los delincuentes están evolucionando y utilizan técnicas avanzadas para sortear la seguridad de muchos modelos actuales.

Cada vez más, los ladrones utilizan amplificadores de señal para engañar al coche y hacerlo creer que la llave está cerca, permitiendo abrir y arrancar sin forzar nada. Es corriente que los coches eléctricos no necesitan sacar la llave del bolsillo para abrirse. En algunos casos, como Tesla, el mando físico es reemplazado por una tarjeta. Tras el robo, se emplean inhibidores para bloquear las señales GPS y evitar que el propietario o la policía puedan rastrear la posición del vehículo. Ante la dificultad de vender el coche entero, algunas bandas se están especializando en el robo de piezas específicas más que en el vehículo completo.

Ladrón Coche
Robar un coche eléctrico supone de una mayor planificación y exposición para el ladrón.

El mercado negro y la "ansiedad de carga" del ladrón

Existe una ironía casi poética en el hecho de que la famosa "ansiedad de autonomía" afecte también a los criminales. Robar un coche eléctrico implica planificar dónde se va a cargar durante la huida, y las estaciones de carga suelen estar vigiladas por cámaras o requieren una identificación digital para activar el proceso. Para un delincuente que busca pasar desapercibido, detenerse 30 minutos en un cargador es una exposición que no siempre está dispuesto a asumir.

Además, el interés del mercado negro en regiones como el sudeste de Europa o Asia occidental se centra todavía en los componentes de combustión. Los motores eléctricos y las baterías de gran formato son más difíciles de colocar de forma anónima y requieren un conocimiento técnico especializado para su manipulación tras el robo, lo que reduce drásticamente el margen de beneficio para las bandas organizadas.

Seguro Coche
La mayor protección ante el robo debería reflejarse en las pólizas de seguro.

Un respiro para las aseguradoras y los propietarios

Esta tendencia tiene un efecto directo en el bolsillo del consumidor: las pólizas de seguro. Si un modelo es menos propenso al robo, el riesgo para la aseguradora disminuye, lo que a largo plazo debería reflejarse en primas más contenidas para los vehículos eléctricos en comparación con sus equivalentes de gasolina o diésel de alta gama.

En definitiva, aunque el robo de coches sigue siendo un problema creciente en Alemania, España y gran parte de Europa, la movilidad eléctrica ofrece, de momento, una capa adicional de seguridad por pura falta de interés delictivo. Mientras la infraestructura global de carga no se equipare a la de los combustibles fósiles, el coche eléctrico seguirá siendo el "patito feo" para los amantes de lo ajeno, y el gran aliado de quienes buscan dormir un poco más tranquilos.