Dacia ha presentado una ambiciosa hoja de ruta hasta 2030 que, sin renunciar a su estrategia de precio, abre una nueva etapa para la marca. La firma perteneciente a Renault Group quiere seguir creciendo en Europa, reforzar su presencia en los segmentos superiores y acelerar su electrificación sin traicionar la fórmula que la ha llevado a convertirse en la segunda marca más vendida a particulares del continente.
La gran novedad del plan está en la parte eléctrica. Dacia ha anunciado cuatro coches 100% eléctricos nuevos antes de 2030 y confirma que el primero de esta nueva ofensiva llegará este mismo año en el segmento A. Será un modelo fabricado en Europa, asentado sobre la plataforma pequeña de Renault Group y desarrollado en menos de 16 meses, con un precio de partida por debajo de los 18.000 euros.

Del eléctrico asequible al asalto al segmento C-SUV
Pero Dacia no quiere hablar solo de pequeños eléctricos. También quiere crecer por arriba. Y ahí entra en juego el nuevo Striker, un crossover de 4,62 metros con el que la marca reforzará su presencia en el segmento C junto al Bigster. La propia Dacia ya había anticipado el nombre del modelo el 5 de marzo y ha confirmado que la gama incluirá versiones híbrida, híbrida 4x4 y GLP, con un precio de arranque inferior a 25.000 euros.
Ese movimiento tiene bastante lógica si se mira el recorrido reciente de la marca. Dacia cerró 2025 con 697.408 coches vendidos en todo el mundo, un 3,1% más, superó la barrera simbólica de los 10 millones de vehículos vendidos desde 2004 y alcanzó la segunda posición en Europa entre los clientes particulares, su base histórica. Sandero volvió a ser el turismo más vendido de Europa en todos los canales por segundo año consecutivo, Duster fue el segundo SUV más vendido a particulares y Bigster se convirtió en el C-SUV más vendido a clientes particulares en Europa durante la segunda mitad del año.
Con esas cifras, se entiende mejor por qué Dacia cree que puede estirar su radio de acción sin perder identidad. La marca sostiene que su fortaleza sigue estando en un modelo industrial y comercial muy optimizado, apoyado en costes contenidos y una propuesta de valor muy reconocible. En la práctica, eso significa seguir vendiendo coches sencillos, robustos y funcionales, pero ahora con una electrificación mucho más visible. De hecho, la propia compañía asegura que uno de cada cuatro coches Dacia vendidos ya es electrificado y que su objetivo es que dos tercios de sus ventas lo sean en los próximos años gracias a nuevos híbridos y soluciones eléctricas más amplias.
Dentro de sus novedades también hay sitio para el Sandero, el gran pilar comercial de la marca desde hace casi dos décadas. Dacia adelanta que la próxima generación contará con una oferta completamente multienergía, en línea con su nueva estrategia, aunque insiste en que el modelo seguirá siendo la referencia en relación entre precio y valor dentro de su segmento. Es una forma bastante clara de decir que la electrificación no va a cambiar el ADN del coche que más ha hecho por cimentar el éxito reciente del fabricante.

En paralelo, la compañía quiere reforzar dos de los rasgos que la diferencian dentro del mercado europeo. Por un lado, su experiencia en 4x4 accesibles. Por otro, su peso en las motorizaciones GLP, un terreno en el que sigue viendo una oportunidad real para contener costes de uso sin disparar precios de compra. En ese sentido, el Striker resume bastante bien la idea general del plan. No será solo un coche más en la gama, sino una prueba de cómo Dacia quiere crecer en tamaño, electrificación y presencia sin dejar de hablar el lenguaje de siempre.
