Crear vehículos comerciales a partir de turismos es una práctica bastante común, pero lo normal es que se haga a partir de furgonetas, que tienen una gran capacidad de carga, o de utilitarios, pensados para moverse con soltura por la ciudad. En Ford se han salido de la fórmula habitual y, apoyándose en que la realidad de muchas empresas es que usan sus vehículos no solo para transportar mercancías, acaban de presentar el Ford Explorer Van.
La marca lo define como una propuesta diseñada específicamente para dar respuesta a las necesidades de grandes flotas empresariales que buscan una alternativa eléctrica de largo alcance para sustituir tanto a los vehículos de empresa compartidos como al uso de coches particulares con compensación por kilometraje. Además, explica que su génesis no fue cosa suya, si no que surgió de las conversaciones que tuvieron con sus clientes corporativos. A partir de ahí y con el respaldo técnico del equipo Ford Pro Special Vehicles, se desarrolló una conversión específica del modelo orientada a un uso comercial.

Seguro y práctico
Uno de los aspectos clave en el desarrollo fue la seguridad, considerada prioritaria por los operadores. Para ello, se diseñó un mamparo completo de copolímero que separa la zona de carga del habitáculo delantero. Este elemento debía cumplir múltiples requisitos: no interferir con los airbags ni con otros sistemas de seguridad, no comprometer la visibilidad trasera y, al mismo tiempo, garantizar una separación total respecto al espacio donde normalmente irían los asientos posteriores.
El resto de la transformación, realizada en el centro de conversiones de Dagenham, incluye un suelo de carga plano, divisores móviles que facilitan la sujeción de objetos pequeños, puntos de anclaje y paneles en las ventanas traseras. Son elementos necesarios para un vehículo orientado a la carga, pero se ha puesto atención a no añadir peso innecesario, algo que perjudicaría la autonomía.
El interior del vehículo se ha concebido como un espacio de trabajo funcional que incorpora soluciones de almacenamiento seguro, como una consola de gran capacidad y compartimentos ocultos con cierre, tecnologías de asistencia a la conducción y un planificador de rutas integrado optimiza los trayectos y sugiere puntos de recarga en función de la disponibilidad en tiempo real.
Mecánicas conocidas
El Explorer Van ofrece varios paquetes opcionales. Entre ellos se encuentran el Wheel Pack, con llantas de acero de 19 pulgadas y neumáticos para todo tipo de clima, el Welfare Pack, que añade equipamiento de primeros auxilios e higiene; el Utility Pack, con soluciones de almacenamiento adicionales y protección interior; y el Commercial Pack, orientado a trabajos en campo con elementos como luces de señalización y focos traseros.

En cuanto a su sistema de propulsión, las opciones disponibles son las ya conocidas. Se puede elegir entre una versión de tracción trasera con 210 kW de potencia y 545 Nm de par, o una variante con tracción total que alcanza los 250 kW y 679 Nm. Esta última permite además una mayor capacidad de remolque, 1.200 kg en vez de 1.000. La autonomía máxima que ofrece es de 602km y gracias a la recarga rápida de hasta 135 kW pasan del 10 % al 80 % de batería en aproximadamente 25 minutos.
Niall Canavan, gerente de producto de Explorer Van, ha declarado: “Este proyecto ha sido un ejemplo perfecto de cómo una estrecha colaboración con los clientes y la simplicidad suelen dar los mejores resultados”.
