GM EV1: el coche eléctrico que se adelantó 30 años a su tiempo y sentó las bases de los cero emisiones actuales

A finales de los años noventa General Motors presentó un vehículo de baterías futurista al que los eléctricos actuales deben mucho.

GM EV1
El GM EV1 fue un pionero.
14/03/2026 14:30
Actualizado a 14/03/2026 14:30

El GM EV1 ocupa un lugar singular en la historia del automóvil. Considerado por muchos como el primer coche eléctrico moderno desarrollado por un gran fabricante desde cero, este modelo fue un adelantado a su tiempo, con una propuesta que mostró, varias décadas antes de lo que correspondía, el camino hacia la electrificación que sigue a día de hoy la industria.

Lanzado a finales de los años noventa por General Motors, el EV1 fue un experimento tecnológico y comercial que, aunque tuvo una vida breve, dejó una profunda huella en el desarrollo posterior de los vehículos eléctricos.

GM EV1 2
Incluso su interior era futurista.

Una rareza en el mercado

Aunque suele considerarse el primer eléctrico de General Motors, en realidad la relación de la empresa con esta tecnología es mucho más antigua. A principios del siglo XX, cuando los vehículos eléctricos eran relativamente comunes en entornos urbanos, la compañía ya comercializaba camiones eléctricos. Décadas más tarde, a partir de los años sesenta, GM comenzó a experimentar con diferentes prototipos y proyectos relacionados con la electrificación. El paso decisivo llegó en 1990 con la presentación del prototipo Impact, un concept car que anticipaba un vehículo eléctrico avanzado y que acabó sirviendo como base para el desarrollo del EV1.

Tras varios años de evolución técnica, el modelo definitivo llegó a los clientes en 1997. Sin embargo, General Motors optó por un enfoque comercial poco habitual: el coche no se vendía, sino que únicamente se ofrecía en régimen de leasing, algo que por sí solo ya era una rareza también. Aproximadamente mil unidades fueron fabricadas en una planta ubicada en Lansing, Michigan, y entregadas a clientes principalmente en California y Arizona, regiones donde la normativa medioambiental favorecía el desarrollo de vehículos de cero emisiones.

Avances técnicos que se usan a día de hoy

Más allá de su limitada producción, el EV1 fue un vehículo pionero en muchos aspectos. Fue el primer coche eléctrico moderno producido en serie y diseñado desde el principio para funcionar exclusivamente con energía eléctrica, en lugar de ser una adaptación de un modelo de combustión. Su diseño también prestaba una gran atención a la aerodinámica, un aspecto fundamental para maximizar la autonomía. Incluso elementos aparentemente menores, como la antena de radio, estaban integrados bajo el panel del techo para reducir la resistencia al aire.

Además, su programa sirvió para desarrollar tecnologías que hoy son habituales en los coches eléctricos actuales, como por ejemplo la incorporación de una bomba de calor para el sistema de climatización, una solución que mejora la eficiencia energética y reduce la pérdida de autonomía de los vehículos de baterías.

GM EV1 1
El GM EV1 incorporaba soluciones avanzadas a su tiempo.

El sistema de frenado también introdujo innovaciones relevantes. El EV1 combinaba frenos hidráulicos convencionales con la frenada regenerativa del motor eléctrico. Para gestionar ambas funciones, los ingenieros desarrollaron un sistema que convertía la presión del pedal en una señal electrónica capaz de equilibrar ambos tipos de frenada. Básicamente, es el precursor de la conducción ‘one-pedal’ tan de moda hoy en día.

Otra de las características avanzadas del modelo fue la introducción de controles “by-wire”. En el EV1, componentes como el acelerador, el freno, el selector de marcha o el freno de mano funcionaban mediante señales electrónicas en lugar de conexiones mecánicas tradicionales.

Para mejorar la autonomía, el coche montaba neumáticos de baja resistencia a la rodadura desarrollados específicamente para el modelo. Además, su estructura utilizaba un chasis de aluminio tipo ‘space frame’ para reducir el peso, una arquitectura que años después también se utilizaría en el Chevrolet Corvette.

A pesar de su carácter innovador, el programa EV1 terminó a comienzos de la década de 2000. General Motors recuperó la mayoría de las unidades y las retiró de circulación, dejando solo algunos ejemplares no operativos en museos y universidades. Durante años, el coche se vio como símbolo de una oportunidad perdida y como un adelantado a su tiempo. Sin embargo, el paso del tiempo ha demostrado que muchas de las soluciones que introdujo forman parte básica del ADN de los vehículos eléctricos actuales.