El servicio de robotaxi de Tesla vuelve a situarse en el centro de la polémica sobre la seguridad de la conducción autónoma después de que los últimos informes comunicados a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera de Estados Unidos (NHTSA) no atribuyan al sistema de conducción autónoma ninguno de los accidentes registrados durante el periodo analizado.
En concreto, los documentos recogen tres incidentes ocurridos en el mes de junio en los que estuvieron implicados vehículos de la flota de robotaxis de Tesla, todos ellos con daños materiales y sin personas heridas. La propia NHTSA utiliza estos informes dentro de su Standing General Order, un mecanismo mediante el que obliga a determinados fabricantes y operadores a comunicar accidentes relacionados con sistemas de conducción automatizada.
Tesla’s Model Y Robotaxis caused zero crashes or accidents from mid-June through mid-July, according to newly released NHTSA data.
— Sawyer Merritt (@SawyerMerritt) August 17, 2026
The only two incidents cited involving @Tesla’s Robotaxi fleet were caused by human drivers in other vehicles making mistakes:
• Incident #1… pic.twitter.com/IqhMAUjbHD
Tres incidentes registrados
El dato que más llama la atención es que, según las narraciones incluidas en los documentos presentados por Tesla, ninguno de los tres incidentes habría sido provocado por una maniobra del sistema autónomo. La información ha salido a la luz primero por el inversor y accionista de Tesla, Sawyer Merritt, en su cuenta de X y posteriormente recogida en el análisis de los últimos informes de la NHTSA.
El primero de los incidentes se produjo en Austin, cuando el robotaxi se encontraba detenido ante una semáforo rojo que prohibía el giro a la izquierda, situado en un carril específico para esa maniobra. Un SUV que circulaba detrás señaló para cambiar de carril y terminó chocando con otro automóvil que avanzaba por el carril contiguo. Después del primer impacto, el SUV continuó su trayectoria hasta golpear el lateral derecho del Tesla, que permanecía completamente detenido. En ese vehículo no había pasajeros en el momento del accidente.
El segundo caso tuvo lugar en Dallas y tuvo como protagonista a un Cybercab aparcado. El Model Y se encontraba detenido y con la posición de aparcamiento seleccionada en un callejón cuando otro vehículo, situado a su derecha, inició una maniobra de marcha atrás y acabó impactando contra el lateral derecho del Tesla. Una vez más, el vehículo autónomo no realizó ninguna maniobra que contribuyera al accidente y se encontraba vacío.
El tercer incidente resulta más interesante porque en esta ocasión sí había un pasajero en el interior del robotaxi. El vehículo circulaba por un aparcamiento detrás de un SUV y, cuando este se detuvo, el sistema autónomo también detuvo el Tesla detrás de él. Posteriormente, el SUV comenzó a desplazarse marcha atrás y terminó golpeando la parte frontal del Model Y. El informe presentado por Tesla sostiene que el robotaxi estaba parado cuando recibió el impacto.
Un accidente que genera dudas
Precisamente este último informe contiene una discrepancia que es la que ha generado cierto polémica respecto a estos informes. Aunque la descripción del accidente indica que el robotaxi estaba detenido, uno de los campos del documento señala que el movimiento del vehículo antes del impacto era “backing”, es decir, marcha atrás. La contradicción no ha sido explicada por Tesla y aparece precisamente en el único de los tres incidentes de junio en el que había una persona a bordo.
Además, la NHTSA advierte que los datos de su Standing General Order deben interpretarse teniendo en cuenta sus propias limitaciones. La agencia señala que los informes dependen de la información proporcionada por los fabricantes y que pueden existir diferentes versiones de un mismo incidente. También ha reconocido que en versiones anteriores algunos operadores clasificaron de manera incorrecta determinados sistemas como ADS o como sistemas de asistencia de nivel 2, por lo que trabaja para mejorar la calidad de los datos.

