Las flotas de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado también están dando el paso hacia la movilidad sostenible. Esta vez han sido los Mossos d'Esquadra quienes han dado un paso significativo al incorporar de forma masiva a su parque móvil un modelo híbrido enchufable con un fuerte arraigo industrial y conceptual en nuestro país: el CUPRA Terramar.
Esta incorporación no solo responde a las exigencias de reducción de emisiones y eficiencia en el gasto operativo, sino que supone un hito bastante destacable. Se da la circunstancia de que el nuevo crossover de la firma española, concebido en el Centro Técnico de Martorell, asume ahora el rol de patrulla policial tras haber sido, en sus fases de desarrollo y pruebas dinámicas en carretera, uno de esos prototipos camuflados a los que las fuerzas de seguridad debían supervisar en el tráfico cotidiano.

La ingeniería de Martorell al servicio de las fuerzas de seguridad
El CUPRA Terramar se integra en la flota de la policía autonómica catalana configurado con mecánicas híbridas enchufables. Se trata de un modelo diseñado y desarrollado en las instalaciones de Martorell, aunque su producción europea se centraliza en la planta de Győr, Hungría.
La adopción de la tecnología híbrida enchufable responde a la necesidad de equilibrar dos requisitos operativos clave en la labor policial: la capacidad de circular en modo 100 % eléctrico y cero emisiones durante las labores de vigilancia e inspección en entornos urbanos y de bajas emisiones, y la disponibilidad inmediata de potencia y autonomía extendida cuando se necesita una respuesta rápida o desplazamientos interurbanos de larga distancia.

Gracias a la tecnología de última generación del Grupo Volkswagen, este crossover combina un motor térmico de gasolina de cuatro cilindros con un propulsor eléctrico alimentado por una batería de ion-litio de capacidad aumentada. Esta combinación permite homologar más de 100 kilómetros de autonomía 100 % eléctrica en ciclo WLTP, una cifra que cubre con solvencia la distancia media que realiza una patrulla durante un turno urbano completo sin consumir una gota de combustible.
Especificaciones técnicas y adaptación a las necesidades policiales
Para cumplir con las exigencias del trabajo policial diario, los vehículos destinados a los Mossos d'Esquadra han sido sometidos a un proceso de adaptación. Más allá de la rotulación oficial y la instalación del puente de luces LED de última generación con señalización acústica, el habitáculo del CUPRA Terramar integra la tecnología de comunicaciones y gestión de emergencias propia del cuerpo.

En el plano dinámico y estructural, el modelo destaca por un chasis puesto a punto para ofrecer una elevada estabilidad y precisión de guiado. La presencia del control de chasis adaptativo (DCC), junto con una dirección progresiva y un equipo de frenos dimensionado para soportar el incremento de peso propio de la batería y el equipamiento policial, garantizan una respuesta ágil ante maniobras evasivas o de emergencia.
Además, la gestión térmica de la batería y la capacidad de carga rápida en corriente continua son determinantes para optimizar los tiempos de inactividad del vehículo entre turnos, garantizando que la flota mantenga la máxima disponibilidad operativa posible.

De “modelo más cazado” a herramienta de seguridad pública
Durante la fase de desarrollo del CUPRA Terramar, las unidades de pruebas, equipadas con el característico vinilo de camuflaje para ocultar sus líneas definitivas, circularon de forma habitual por la red vial española y catalana. En ese periodo de validación técnica, era frecuente que estas unidades de ensayo se cruzaran con las patrullas de tráfico, que en muchas ocasiones daban el alto. Después, cuando el modelo salió a la calle definitivamente, siempre ha estado en el punto de mira de los agentes.
Hoy, la historia se da la vuelta y pasa a vestir el uniforme de la propia policía. Este movimiento refleja la velocidad a la que la industria del automóvil en España evoluciona hacia la electrificación, y cómo los organismos públicos actúan como motores de adopción de estas tecnologías.
La llegada del CUPRA Terramar a la flota de los Mossos d'Esquadra prueba que la suficientes para responder a las exigencias operativas más rigurosas, sirviendo como puente de transición hacia la electrificación total del transporte público y de seguridad.