La promesa de cargar un coche eléctrico en 5 minutos de BYD genera críticas: BMW y Lucid avisan de los riesgos

El sistema de carga rápida de la marca china genera dudas en rivales directos, que cuestionan que equilibre todos los factores que hay que valorar.

BYD Flash Charger
Muchas marcas dudan del resultado del nuevo sistema de carga.
15/04/2026 07:30
Actualizado a 15/04/2026 07:30

No hace ni un mes que BYD dio un golpe sobre la mesa en lo relativo a la carga de los coches eléctricos. Presentó su tecnología de recarga ‘flash charging’, capaz de operar a potencias de hasta 1.500 kW y de reponer en tan solo 9 minutos del 10 % al 97 % de la capacidad de las baterías. El anuncio generó mucho revuelo por lo que prometía, pero a la vez no son pocos los que han puesto en duda que el cargador sea capaz de lo que promete. Ahora se suma una nueva voz que apunta en la misma dirección y que proviene de BMW.

Markus Fallböhmer, jefe de producción de baterías de la marca, ha señalado en una entrevista: “Siempre hay que tener cuidado con este tipo de anuncios. Es posible optimizar un único indicador de rendimiento, pero hay que hacer concesiones en otros aspectos. También podríamos aumentar la velocidad de carga, pero entonces habría que reducir otros factores importantes de la batería. Es como una manta, si la estiras por un lado”.

byd flash
El sistema de BYD.

Una cuestión de equilibrio

Buscar las recargas más rápidas para que el tiempo se asemeje lo más posible al de repostaje de un coche de combustión es algo que se lleva persiguiendo desde siempre, pero lograrlo puede suponer comprometer otros aspectos importantes dentro de los vehículos eléctricos.

“Buscamos reducir cada vez más el tiempo de carga, pero también debemos considerar la autonomía, la durabilidad y la fiabilidad. Garantizamos todos estos aspectos. Analizamos la velocidad del mercado chino… pero, por otro lado, garantizamos la calidad y la seguridad. Este es un tema que no negociamos con nadie”, explica en su entrevista con Carsales.

La marca alemana ha presentado recientemente su salto en este campo, con una nueva generación de vehículos Neue Klasse que es capaz de cargar a potencias de hasta 290 kW. Gracias a ello consigue 400 kilómetros de autonomía en tan solo 10 minutos, lo que es suficiente, según Fallböhmer, para elegir entre ir al baño o tomar el café. Pero es que BYD, con su tecnología, promete 500 kilómetros de autonomía adicional en tan solo 5 minutos.

Lucid ya realizó una crítica similar

Cuando BYD anunció su sistema hace unas semanas, no hizo falta mucho tiempo hasta que se empezaron a escuchar las primeras voces críticas. Uno de los que primero se pronunció fue Nick Twork, Vicepresidente de Comunicaciones de Lucid.

En una entrevista con Electric Vehicles hizo unas declaraciones muy en la línea de las que ahora señala el ejecutivo de BMW: “La ingeniería de baterías se trata de elecciones y prioridades. Algunos sistemas priorizan las velocidades de carga extremas, otros priorizan la autonomía”. De nuevo, la idea es que a día de hoy en la industria del coche eléctrico todavía hay que elegir, así como la duda de hasta qué punto puede ser agresiva una carga a 1.500 kW para la batería del coche.

Además, también aprovechó para recordar que las cifras que dan los fabricantes chinos tienen la ventaja de que usan el sistema de homologación de su país, que es más amigable que el de otras regiones del mundo: “Y recuerden que muchas especificaciones chinas se basan en el CLTC, que es más optimista que la EPA. Los distintos mercados tienen necesidades diferentes. En Norteamérica, los clientes suelen valorar los viajes largos entre paradas”.