Hasta 661 km de autonomía y recarga a 300 kW: probamos el ES90, la nueva gran berlina eléctrica de Volvo

Con tecnología de 800 voltios, una carrocería de 5 metros de largo y un grado de confort muy alto, probamos el ES90, la nueva berlina eléctrica de Volvo.

Volvo ES90
Destaca por su buen coeficiente aerodinámico (0,25), una cifra muy buena para un modelo de estas dimensiones..
15/04/2026 13:30
Actualizado a 15/04/2026 13:30

Volvo lleva años colocando la electrificación en el centro de su estrategia, aunque con un planteamiento hoy más flexible que el que defendía al principio. La marca mantiene que su destino final sigue siendo el coche eléctrico, pero desde 2024 ya no habla de una gama exclusivamente eléctrica en 2030, sino de un objetivo según el cual entre el 90% y el 100% de sus ventas mundiales ese año serán modelos electrificados, es decir, eléctricos puros e híbridos enchufables.

En esa transición, Volvo ha ido desplegando una gama eléctrica cada vez más amplia. A los EX30, EX40, EC40, EM90 y EX90 se ha sumado el Volvo ES90, presentado en marzo de 2025 y convertido desde entonces en una de las piezas más importantes de su nueva etapa. No solo porque sea su gran berlina eléctrica de referencia, sino porque resume muy bien hacia dónde quiere ir la firma sueca en diseño, software y arquitectura técnica.

Volvo ES90
Con 5 metros de largo, el ES90 se mueve entre berlina y crossover con guiños estéticos al EX90.

Un Volvo muy reconocible, pero con otro planteamiento

El ES90 es el primer Volvo con tecnología de 800 voltios, una autonomía de hasta 661 kilómetros de (WLTP) y es capaz de recuperar hasta 300 kilómetros en 10 minutos de carga rápida. A simple vista, su diseño no encaja del todo en las categorías tradicionales. La letra S remite a una berlina, pero su carrocería elevada, la caída del techo y ciertos rasgos de crossover lo colocan en un terreno diferente. No llega a ser un SUV, pero tampoco responde al esquema clásico de una berlina de tres volúmenes. 

Mide 5 metros de largo, 1,94 metros de ancho y 1,54 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,10 metros. Es, por tanto, un modelo de gran tamaño que apunta directamente a rivales como el BMW i5, el Mercedes EQE o el Audi A6 e-tron, aunque con una personalidad estética muy marcada por el lenguaje de diseño actual de Volvo. En términos de diseño, la influencia del EX90 es evidente. El frontal adopta la firma luminosa del martillo de Thor, mientras que la zaga apuesta por un tratamiento muy limpio y una iluminación característica que refuerza su imagen tecnológica. La vista lateral es probablemente la que mejor define al coche, con una línea de techo fluida, hombros marcados y una silueta que mezcla elegancia y robustez. 

Volvo ES90
El interior destaca por su calidad y por la buena construcción de todos sus elementos. 

La aerodinámica también juega un papel importante en este coche. Volvo ha trabajado este apartado hasta lograr un coeficiente de 0,25, una cifra muy buena para un modelo de estas dimensiones. No es un detalle menor, porque en un eléctrico de este tamaño la eficiencia tiene un peso enorme tanto en la autonomía como en el confort de uso en carretera.

Puertas adentro, el ES90 ofrece justo lo que se espera de un Volvo de este nivel. La sensación de calidad está muy conseguida, con buenos ajustes y materiales agradables tanto al tacto como a la vista. La marca sueca sigue insistiendo además en su discurso de sostenibilidad, con diferentes soluciones de acabado y tapicerías que reducen el uso de materiales de origen animal. En el habitáculo destaca una gran pantalla central vertical de 14,5 pulgadas que concentra prácticamente todas las funciones, apoyada por una instrumentación digital de 9 pulgadas y por el ecosistema Google integrado. El sistema es rápido e intuitivo, aunque se echa en falta la presencia de botones físicos para algunos comandos del vehículo.

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Puede recargarse del 10% al 80% en unos 20 minutos en las mejores condiciones.

Mucha tecnología y una habitalidad de primer nivel

El ES90 cuenta con tecnología de primer nivel y una completa dotación de asistenes a la conducción, con la presencia de radares, cámaras, sensores ultrasónicos y LiDAR para construir una lectura muy detallada de lo que ocurre a su alrededor. En la práctica, más allá de las cifras, lo importante es que Volvo sigue colocando la seguridad como uno de los pilares centrales del coche, también en esta nueva etapa dominada por el software y la electrificación.

En habitabilidad, en las plazas delanteras se viaja con mucha holgura y detrás hay un gran espacio para las piernas, lo que convierte al ES90 en un coche especialmente adecuado para largos desplazamientos. Donde aparece una pequeña contrapartida es en la altura libre en las plazas traseras, algo condicionada por la línea descendente del techo. No llega a ser un problema grave, pero sí puede restar algo de margen a los pasajeros más altos.

Volvo ES90
Los asientos son muy cómodos y las plazas traseras ofrecen un gran espacio.

El maletero tampoco impresiona tanto como cabría esperar en un coche de cinco metros. Anuncia 424 litros en la parte trasera, ampliables si se abaten los asientos posteriores, y añade un pequeño compartimento delantero de 22 litros que resulta útil para guardar cables u objetos pequeños. No destaca frente a algunos rivales por capacidad de carga, aunque compensa en parte con un interior amplio y bien aprovechado.

Cómo va en marcha el Volvo ES90

En su primera toma de contacto, el ES90 deja una impresión muy Volvo. Es un coche cómodo, silencioso y muy bien aislado, pensado para viajar con serenidad más que para impresionar con una conducción agresiva. La suspensión filtra bien, el aplomo en autopista es notable y la calidad de rodadura está a gran nivel. A pesar de su peso, que supera ampliamente las 2,4 toneladas, no se siente torpe ni aparatoso en marcha.

Volvo ES90
Pese a sus 2,4 toneladas, es un coche con potencia y que se mueve con soltura.

La versión probada recurre a un único motor trasero de 333 CV y 480 Nm, una configuración que sobre el papel puede parecer menos llamativa que otras alternativas de doble motor, pero que en la práctica resulta más que suficiente para mover el coche con solvencia. Acelera con contundencia cuando se le pide y responde con suavidad en el uso diario, que es justo donde este Volvo parece sentirse más cómodo. Como en otros modelos de la marca, la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 180 km/h.

La batería, con 88 kWh útiles, homologa hasta 661 kilómetros de autonomía. En condiciones reales, esa cifra se mueve bastante según el terreno y el ritmo, como es lógico en un coche de este tamaño. En una primera toma de contacto, los consumos observados permiten pensar en unos 450 kilómetros de uso normal sin demasiadas complicaciones, con margen para acercarse o superar los 500 kilómetros en escenarios más favorables. Es decir, no rompe el mercado por eficiencia, pero sí ofrece una autonomía competitiva y razonable para su planteamiento.

Volvo ES90
Desde la pantalla central de 14,5 pulgadas se controlan casi todas sus funciones.

Otro punto importante es la carga. Gracias a su arquitectura de 800 voltios, el ES90 admite hasta 300 kW en corriente continua en esta versión, lo que debería permitir recargas rápidas competitivas en viaje. Sobre el papel, puede pasar del 10 al 80% en unos 20 minutos en las mejores condiciones, un dato que lo coloca en una posición sólida frente a buena parte de sus rivales directos.

Un eléctrico premium con ambición clara

El Volvo ES90 no es un coche barato, pero tampoco pretende serlo. Arranca desde 72.753 euros en España y se mueve en una franja en la que compite con nombres muy asentados del segmento premium. A cambio ofrece mucha tecnología, una calidad percibida elevada, una autonomía convincente y una propuesta distinta en diseño y enfoque.

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Ofrece 424 litros en el maletero trasero, más otros 22 en el delantero.

Lo más interesante del ES90 es que no intenta ser un simple escaparate tecnológico. Volvo ha querido hacer un coche eléctrico grande, refinado y muy usable, con el confort y la seguridad como grandes argumentos y con una arquitectura preparada para seguir creciendo con el tiempo. Puede discutirse su exceso de minimalismo o un maletero menos brillante de lo esperado, pero en conjunto deja claro que la marca sueca quiere jugar muy en serio en la parte alta del mercado eléctrico.

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