El Renault 5 se ha convertido en uno de los coches eléctricos más exitosos de Europa, mientras que el nuevo Renault 4 se ofrece como la opción más lógica y familiar del utilitario. Ambos cuentan, precisamente, con un punto clave, ya que los dos son, en términos generales, ‘baratos’ frente a sus competidores. No obstante, la marca francesa ya trabaja en una nueva fase de su ofensiva. Y el objetivo no es otro que el de reducir aún más los precios y acercar estos coches a un público más amplio.
Según ha explicado Adam Wood, CEO de Renault en Reino Unido, al medio AutoExpress, la tecnología de baterías LFP que debutará en el nuevo Twingo eléctrico también formará parte de la hoja de ruta del Renault 5 y del Renault 4. La llegada de estas baterías permitirá rebajar costes y ofrecer versiones más asequibles de ambos modelos.

Los accesibles R4 y R5 serán aún más asequibles muy pronto
La nueva generación del Renault Twingo, que ya está disponible para comprar en España por menos de 20.000 euros, ya emplea una batería de química LFP (litio ferrofosfato) desarrollada con tecnología ‘cell-to-pack’. Esta particularidad elimina módulos intermedios y simplifica la construcción del paquete de baterías, reduciendo tanto el peso como los costes de fabricación.
Renault considera que esta tecnología es especialmente adecuada para vehículos pequeños y compactos, ya que permite mantener unas autonomías razonables con un coste mucho menor que las actuales baterías NMC empleadas por los Renault 5 y Renault 4. Por ende, el resultado de integrar este tipo de componentes no sería otro que lograr bajar el precio de partida de ambos coches.
El Twingo eléctrico, que se fabrica en Eslovenia y comparte la plataforma AmpR Small con sus hermanos mayores, ya ha sido el encargado de estrenar esta química dentro del grupo. Su batería de 27,5 kWh homologa una autonomía cercana a los 260 kilómetros, lo cual ha servido como punto de partida para una expansión posterior al resto de la gama.

La clave de Renault para bajar los precios del R4 y R5
Como referencia, a día de hoy el Renault 5 está disponible con baterías NMC de 40 y 52 kWh, mientras que el Renault 4 emplea paquetes de 42 y 52 kWh. Estas baterías ofrecen mayores densidades energéticas, pero también incrementan el precio final del vehículo. La introducción de las celdas LFP permitirá lanzar variantes más económicas, algo especialmente importante en un momento en el que la competencia china continúa aumentando y cada vez más fabricantes preparan eléctricos por debajo de los 25.000 euros.
Además del menor coste, las baterías LFP presentan otras ventajas. Son más resistentes a los ciclos de carga, ofrecen una mayor estabilidad térmica y prescinden de materiales como el níquel y el cobalto, reduciendo la dependencia de materias primas más costosas. Como consecuencia, estas son más ‘todoterreno’ para cualquier tipo de circunstancias.
El futuro próximo para Renault
“La tecnología LFP forma parte de nuestra hoja de ruta de productos futuros, incluidos los Renault 4 y 5. Las ventajas de LFP son evidentes. Una de ellas es la del coste, y eso forma parte de nuestra estrategia para que la movilidad eléctrica sea más accesible a más personas. La tecnología LFP jugará un papel importante en las versiones Urban Range que serán las que, probablemente, estrenen estas baterías”, anotó Adam Wood en su intervención con el medio británico.

Aunque todavía no se conoce una fecha exacta para su llegada, esta novedad debería aterrizar en el mercado europeo a lo largo del presente 2026 o 2027. Esta adopción reducirá el precio de ambos modelos, aunque no se espera una bajada drástica. Entrando en el territorio de la especulación, es posible que el R5 cuente con un precio de partida de unos 24.000 euros, mientras que el R4 hará lo propio sobre los 26.000. No obstante, sobre esto no hay nada confirmado.