La llegada del primer Ferrari eléctrico al mundo ha generado un enorme revuelo. Los de Maranello han sorprendido a todos con su primer coche impulsado por baterías. Mucho se ha escrito y hablado al respecto, pero no hay que olvidar que estamos ante un Ferrari y, en términos de lujo, supone marcar la diferencia. El aterrizaje del Luce en China ha causado sensación. Ferrari ya ha iniciado la venta del Luce en China, donde en apenas unos segundos ya ha dejado el primer titular. Las 88 primeras unidades asignadas al país han ‘volado’ en un abrir y cerrar de ojos.
El lanzamiento coincide con un momento de profunda transformación en el segmento de los vehículos de altas prestaciones en el país, donde las marcas locales como BYD ganan terreno de forma constante. Con el Luce, los de Maranello demuestran su capacidad para trasladar su filosofía de desarrollo a una arquitectura puramente eléctrica, combinando un rendimiento mecánico de primer nivel con el confort característico de un vehículo de representación de gran lujo. A pesar de su gran rendimiento, el diseño sigue siendo el blanco de todas las críticas.
Un despliegue mecánico de primer nivel

En el apartado motriz, el Ferrari Luce destaca por un avanzado sistema de propulsión eléctrica capaz de generar una potencia total combinada de 772 kW, o lo que es lo mismo, 1.036 de los antiguos caballos de vapor. Gracias a una configuración de cuatro motores de flujo axial, la berlina de cuatro puertas es capaz de impulsar su carrocería para firmar una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 2,5 segundos, un registro sobresaliente para un vehículo de su planteamiento y dimensiones.
La entrega del par motor se gestiona mediante un sistema electrónico de tracción que distribuye la fuerza de manera instantánea entre las ruedas, optimizando la capacidad de tracción en fases de aceleración pura. A diferencia de otros deportivos eléctricos radicales, y en contra de la lógica de un Ferrari, los ingenieros del Luce se han enfocado en una entrega de potencia progresiva y utilizable, manteniendo el comportamiento dinámico característico de los grandes turismos de la marca.
No hay que olvidar que el Luce es un coche 100% eléctrico y como buen coche a pilas su autonomía supone un factor crucial. Bajo su arriesgada carrocería se instala una batería de 122 kWh de capacidad que, según la ficha técnica, es capaz de recuperar energía a razón de 350 kW de potencia en corriente continua. Su autonomía homologada en ciclo WLTP es de 530 kilómetros, lo que supone un consumo promedio de 21,7 kWh por cada 100 kilómetros recorridos.
Posicionamiento comercial y estrategia de precios en la región

El Luce ya ha llegado a China. Ferrari ha fijado un precio de venta de 3.988.000 yuanes, una tarifa que al cambio actual se traduce en aproximadamente 515.178,61 euros. Este precio no incluye personalización ni cualquier otro extra que el cliente desee incorporar. A pesar de las condiciones que presenta el Luce; precio, diseño y rendimiento, no podemos olvidar que es un Ferrari.
A pesar del éxito, el Luce ya se ha cobrado su primera víctima, Enrico Galliera, jefe de márketing y ventas de la marca italiana que unos días antes de su despido negaba los rumores sobre que Ferrari emplearía el Luce como arma de presión para que los clientes pudiesen acceder a otros modelos térmicos limitados del Cavallino. La venta exprés de las 88 unidades disponibles desmiente dichos rumores. El interés generado demuestra el fuerte arraigo de la firma italiana en el segmento del ultra lujo, donde los factores emocionales y el estatus mecánico continúan prevaleciendo sobre las frías cifras comparativas de los competidores locales.