China ha llevado el coche eléctrico al extremo: desplazarse en taxi ya sale más barato que conducir tu propio vehículo

La electrificación masiva de las flotas y la subida de la gasolina están modificando los hábitos de movilidad en las grandes ciudades chinas.

Los precios de los coches en China se está estabilizando.
Los taxis eléctricos están ganando protagonismo en las grandes ciudades chinas.
13/08/2026 09:30
Actualizado a 13/08/2026 09:30
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La expansión del coche eléctrico está alterando incluso la forma de desplazarse por las ciudades chinas. En determinados trayectos, solicitar un taxi o un vehículo con conductor ya puede resultar más económico que utilizar un automóvil particular de gasolina, cuyo coste se ha visto penalizado por el encarecimiento del combustible.

Esta diferencia no responde únicamente a la subida de los carburantes. La rápida electrificación de las flotas profesionales, el aumento del número de conductores y la intensa competencia entre plataformas han reducido las tarifas. En mayo se registraron 3.050 millones de viajes en taxis y servicios de movilidad bajo demanda, un 6% más que un año antes.

Carga China
Cada vez más usuarios chinos optan por dejar el coche particular aparcado.

Millones de coches eléctricos presionan las tarifas a la baja

China dispone de alrededor de 1,3 millones de taxis convencionales y aproximadamente la mitad ya son eléctricos. La transformación es todavía mayor en algunas de sus principales ciudades, donde este tipo de vehículos representa prácticamente toda la flota y permite operar con una exposición mucho menor a las variaciones del petróleo.

La misma tendencia se ha trasladado a las aplicaciones de transporte. DiDi concentra más de ocho millones de vehículos eléctricos o híbridos en su plataforma, después de incorporar cerca de dos millones durante el último año. Aunque no todos son completamente eléctricos, estos coches ya generan alrededor del 75% de la distancia recorrida dentro de su servicio.

La desaceleración económica también ha llevado a más propietarios de vehículos a trabajar como conductores independientes. El aumento de la oferta facilita encontrar coche, reduce los tiempos de espera y obliga a ajustar los precios. Para el pasajero, además, desaparecen gastos como el aparcamiento, el mantenimiento, el seguro o el combustible.

La crisis de Ormuz refuerza la ventaja del taxi eléctrico

El cambio se ha acelerado por las alteraciones en el suministro procedente de Oriente Medio. China importó 29,27 millones de toneladas de crudo durante junio, equivalentes a unos 7,12 millones de barriles diarios. El volumen cayó un 41,3% interanual y se situó en su nivel más bajo desde octubre de 2016, mientras las refinerías reducían su actividad por la debilidad de la demanda y las restricciones a las exportaciones de combustibles.

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DiDi, el Uber chino, concentra millones de vehículos eléctricos e híbridos en su plataforma.

Frente a esta situación, las flotas eléctricas han permitido contener una parte del impacto sobre el transporte urbano. El consumo chino de gasolina disminuyó un 10% interanual y el de diésel un 14%, pese al crecimiento de los desplazamientos por carretera. El riesgo se desplaza ahora hacia los conductores, ya que la llegada constante de nuevos profesionales puede terminar saturando el sector y reducir todavía más sus ingresos.

La evolución de los próximos meses permitirá comprobar si se trata de una reacción temporal al encarecimiento del petróleo o de un cambio más profundo. La extensión de los vehículos eléctricos, la abundancia de servicios disponibles y el ahorro frente al coche privado ya han creado unas condiciones difíciles de revertir, incluso cuando el mercado energético recupere cierta estabilidad.