La red de carga rápida de Tesla ha dejado de ser exclusiva de la compañía de Elon Musk desde hace tiempo, pero ahora acaba de producirse un movimiento todavía más llamativo. Por primera vez, otra empresa utilizará la tecnología de los Supercharger bajo su propia identidad comercial. La estadounidense EVgo desplegará cargadores desarrollados por Tesla, aunque estarán identificados con su propia marca y formarán parte de su red de recarga.
El acuerdo, anunciado por ambas compañías, supone un cambio importante en la estrategia de Tesla. Hasta ahora, los Supercharger siempre habían estado asociados visualmente a la marca estadounidense, incluso cuando se abrían a vehículos de otros fabricantes. Con esta alianza, la tecnología desarrollada por Tesla comenzará a instalarse bajo la imagen corporativa de otro operador, una fórmula que podría marcar el camino para futuros acuerdos en otros mercados.

Supercargadores de Tesla sin la firma de Tesla
El proyecto contempla la instalación de nuevos puntos de recarga equipados con los cabinetes de potencia de última generación de Tesla, capaces de suministrar hasta 500 kW. Sin embargo, los usuarios no encontrarán el habitual diseño de los Supercharger, sino estaciones completamente integradas dentro de la imagen de EVgo.
La infraestructura combinará el hardware de Tesla con la plataforma de gestión de EVgo, permitiendo que los clientes continúen utilizando las aplicaciones, sistemas de pago y servicios habituales del operador estadounidense. En otras palabras, Tesla aportará la tecnología de recarga, mientras que EVgo mantendrá toda la relación con el cliente final.
El objetivo es acelerar el despliegue de cargadores ultrarrápidos aprovechando una tecnología que ya ha demostrado su fiabilidad durante millones de sesiones de recarga en todo el mundo. Además de ofrecer potencias de hasta 500 kW, estas nuevas estaciones utilizarán el conector NACS (North American Charging Standard), que se ha convertido en el nuevo estándar en Estados Unidos tras ser adoptado por la práctica totalidad de los grandes fabricantes.

Además, estos cargadores quedarán plenamente integrados en los navegadores de los coches eléctricos de Tesla. Los usuarios podrán acceder a ellos e incluso el planificador de viajes lo tendrá en cuenta. Los puntos estarán equipados con la llamada tecnología Magic Dock de Tesla, la cual, según el comunicado oficial de EVgo, permitirá que los vehículos CCS y NACS se carguen sin necesidad de un adaptador. El operador, eso sí, modificará la longitud del cable de carga, para que cualquier modelo, independientemente de dónde se sitúe su enchufe, pueda abastecerse sin problemas.
Un movimiento que se verá en Europa
Este acuerdo con EVgo se limita, por ahora, a Estados Unidos, pero abre una posibilidad interesante para el futuro de la red Supercharger. Tesla deja de ser únicamente un operador de recarga para convertirse también en un proveedor tecnológico capaz de suministrar su hardware a otras empresas del sector. De hecho, en su página web oficial ya existe un servicio para este tipo de demandas: suministradores que quieren un V4 en su negocio.
La red Supercharger continúa operando bajo la marca Tesla y utiliza mayoritariamente el conector CCS2, plenamente compatible con los vehículos eléctricos comercializados en el continente. Sin embargo, el movimiento de EVgo demuestra que la compañía de Elon Musk está dispuesta a licenciar su tecnología cuando existan oportunidades comerciales.

No sería extraño que, con el paso del tiempo, operadores europeos siguieran un camino parecido. Empresas especializadas en infraestructura de recarga podrían instalar cargadores desarrollados por Tesla manteniendo su propia identidad corporativa, del mismo modo que ya ocurre con numerosos proveedores de equipos eléctricos en otros sectores industriales.